Tu privacidad es importante para nosotros

Utilizamos cookies propias y de terceros para analizar nuestros servicios, medir las audiencias, personalizar el contenido que ofrecemos y mostrarte publicidad adaptada a tus intereses mediante la obtención de los datos necesarios para perfilar tus hábitos de navegación e inferir grupos de interés.
Podemos asimismo utilizar fuentes de datos externas para elaborar estos grupos de interés, así compartir los análisis de navegación y los grupos de interés inferidos con terceros con el objetivo de personalizar contenidos y campañas publicitarias.
Puedes personalizar los propósitos para los cuales permites el uso de tu información, utilizando los siguientes botones:
Puedes también consultar la política de cookies al completo aquí.
Saber más

Melodías y acordes que suenan a solidaridad

Rubén Abad
-
Melodías y acordes que suenan a solidaridad - Foto: Sara Muniosguren

El Universonoro organiza por cuarto año un concierto a beneficio de la AECC, que destinará la recaudación a investigación y a programas de atención psicológica y social en la provincia

De todos es conocida la infatigable labor que desarrolla a beneficio de los enfermos de cáncer la AECC, un colectivo que se ha ganado como pocos el cariño y respeto de los palentinos. Por eso, no es de extrañar la buena respuesta que obtuvo el concierto solidario que se celebró en la noche del sábado en el bar Universonoro. Hasta allí acudieron decenas de personas para escuchar a los solistas y grupos palentinos de los más diversos estilos que secundaron el llamamiento de la entidad. Entre ellos se encontraban Dabutti, The Golden Swingles, Voodoo Rats o el guitarrista flamenco Pablo, por citar algunos.
Con esta actividad se pretende, además de recaudar fondos para la investigación y el mantenimiento de los programas de apoyo psicológico y atención social que la AECC presta de manera gratuita en la provincia, «acercar nuestra labor al público más joven, promoviendo nuevas oportunidades de voluntariado y participación», apuntaron desde la entidad.
Aún es pronto para conocer la recaudación, pues además de las entradas (5 euros), se colocaron huchas solidarias y se habilitó una fila cero para quienes querían colaborar con el concierto pero no pudieron acudir a la cita. Aquí lo más importante no era el dinero (que también), sino la buena disposición de la sociedad a la hora de ayudar a los demás.