Tribunal Libre

Dionisio Lamas Muñoz


Democracias bipolares

12/10/2020

Son aquellas naciones del mundo, cuyos gobiernos al socaire de uniones forzadas por dispares maneras de pensar y decidir, todos los días de su mandato producen medidas arbitrarias contrarias a la sociedad, y fruto de la inconsciencia e inmadurez de las decisiones adoptadas y no reflexionadas.
Los miembros de tales gobiernos se desautorizan entre sí por los desacuerdos morales de sus opiniones, de manera que cuando se reúnen para adoptar posturas comunes, disienten con falta de entendimiento y de consenso, desgobernando al pueblo con luces y sombras; aciertos y desaciertos; hegemonía unas veces y fracaso otras; austeridad unos años y descontrol del gasto otros años.
Las democracias bipolares son aquellas cuyos gobiernos disponen de las llaves del mundo un día y al siguiente fenecen en la oscuridad y el silencio absolutos. Son las que dominan vastas regiones por la fuerza de la opresión y carecen de la fuerza del convencimiento por el entendimiento.
Tales democracias tienen gobiernos que ejercen el poder contra el pueblo, al cual prometen lisonjas y prebendas que no cumplen y reparten miseria y conceden humo o vanidad efímera, pero adquieren armas para protegerse del pueblo y vivir en la opulencia.
Las democracias bipolares recorren el planeta ostentando riqueza y esplendor, mientras los habitantes de sus naciones se debaten entre la vida y la muerte o la angustia de la falta de trabajo, la pobreza y el hambre.
Los gobiernos de tales democracias son la perfidia infinita. Mienten y engañan a sus pueblos, prometen la gloria y hunden a sus gentes en los infiernos. Generan desconfianza en cada decisión que toman, porque elegidos para resolver los grandes problemas que acucian también  a la humanidad, devanean en objetivos fuera del contexto de la vida real, intentando asociar el progreso con su individual visión de la historia defenestrándola a su antojo, y generando a sus pueblos la miseria y el deterioro intelectual, dentro y fuera del espacio social en que viven, devanando la tradición en pérfidos empeños disgregadores.
Las democracias bipolares pertenecen a sociedades enfermas cuyas instituciones suelen padecer el desinterés por la custodia de su arte y de su historia.