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Editorial

De ciudades motorizadas a espacios preferentes del paseo y el descanso

DP
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Caminar es gratis, pero favorecer que sea factible y cómodo tiene un coste significativo

Caminar es gratis, pero acondicionar las ciudades para que sea factible, amén de apetecible, cómodo y una práctica mayoritaria, no lo es. Al contrario, tiene un coste significativo. El Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS) en el que trabaja el Ayuntamiento palentino contempla, por ejemplo, más de 21 millones de inversión hasta 2027 para ganar espacio a los viandantes, de manera óptima. La causa de que se necesite una partida económica tan cuantiosa estriba en que Palencia, como el resto de las capitales de provincia y las grandes ciudades, crecieron al servicio del tráfico, cada vez mayor y más necesitado de calles de dos, tres y cuatro carriles, de rotondas, de plazas de aparcamiento, de vías rápidas y de semaforizaciones, en tanto en cuanto la motorización era símbolo de modernidad y desarrollo económico. 

Las circunstancias han cambiado y, con ellas, lo ha hecho, o lo está haciendo, la sociedad. El petróleo y sus derivados ya no son una fuente inagotable y el calentamiento global por efectos de la contaminación, la sobreexplotación y el consumo energético excesivo impone exigencias de racionalidad, sostenibilidad y ahorro, entre otras cosas para no acabar con la vida en el planeta demasiado pronto. El aumento del teletrabajo, por una parte, la paulatina desaparición de las macroplantillas laborales por la tecnificación, por otra, y el envejecimiento generalizado de la población hacen menos necesario el coche. Esta tendencia es aún más acusada en ciudades del tamaño de la palentina, donde las mayores distancias se concretan en veinte o treinta minutos de caminata. Y es esa adaptación de la trama urbana a los nuevos usos y necesidades la que genera costes importantes.

 El plan propone una estrategia a diez años, aunque es en su primera mitad donde contempla una mayor incidencia en la mejora de los espacios para el paseo y el descanso. El objetivo hasta 2027 es incrementar en 6,5 puntos la cuota de movilidad peatonal, llevándola hasta el 60 por ciento y, para ello, habla de una red de itinerarios que proporcionen acceso a los equipamientos y espacios de bienes y servicios, pero también a los inmuebles de interés cultural y artístico. Se trataría, en definitiva, de ganar la ciudad para el peatón, las bicicletas y el transporte en detrimento del uso de vehículos particulares, lo cual está muy bien para los beneficiarios directos, pero no tanto para los conductores que utilizan a diario su coche o su moto para llegar a tiempo al trabajo o al centro educativo o para los que necesitan un transporte adaptado a su discapacidad o quienes acaban de cambiar el coche por uno de última generación. Tampoco será bienvenido el plan por quienes ya se las ven y se las desean para encontrar aparcamiento. El documento también fija soluciones para todos estos aspectos, pero desde luego nunca a coste cero.