La madeja

Froilán de Lózar


Es un secreto

11/09/2020

Lo de la habitación secreta que se escondía en la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía es una curiosa madeja que se hizo pública a primeros de 2020. Como en las películas, tras una estantería apareció un cuarto donde no faltaba de nada: sofá, mesa, televisión, vídeo y hasta una ducha de hidromasaje. Lo cuenta Manuel Moguer desde Sevilla, que se hace la pregunta que a todos nos viene a la mente. ¿Qué escondía con tanto celo este directivo de la administración andaluza desde hace años? Todo son conjeturas. Secretos que se van descubriendo y que se van tapando. Te lo voy a contar, pero no se lo cuentes a nadie, cuento que se termina cuando llega a las fauces de la prensa y tirando poco a poco de los hilos que cuelgan, se calcula que aquel lujo secreto viene de treinta años atrás. Metidas las narices en aquel secreto, el secretario de investigación se lo cuenta al consejero del ramo. Lo que a todos sorprende es cómo ha podido pasar desapercibido durante tanto tiempo. La ducha con chorros de hidromasaje era un secreto a voces que ya denunciaron los sindicatos en 2006. La noticia fue recogida por El Mundo, pero no tuvo mucha repercusión y aunque la conciencia es un juez insobornable, quien lo mandó hacer puede que aprovechara aquel momento de la Expo para hacerse un ranchito en la oficina. Y lo hizo de tal manera que nunca trascendió su nombre, ni los motivos que le llevaron a crear aquel habitáculo en un espacio público, si fue para celebrar el segundo triunfo de Felipe González, el fin de la guerra fría o la caída del comunismo. Seguramente, el desconocido e intrépido gobernante no se lo contó a nadie y lo hizo cuidando los más mínimos detalles, como si se tratara de un mobiliario más, un cuarto para un descanso, un lugar para un recreo. No sería el mismo que escondió una cámara acorazada en el Palacio de San Telmo, sede del Gobierno andaluz, o a lo mejor sí, porque aquello también es un secreto. Me reafirmo en el famoso dicho: No confíes tu secreto ni al más íntimo amigo; no podrías pedirle discreción si tú mismo no la has tenido.