Vidal Maté

Periodista especializado en información agraria


PAC, la hora del reparto

31/07/2020

Ministerio de Agricultura, Comunidades Autónomas y organizaciones agrarias iniciaron en la última semana las negociaciones para definir el contenido del Plan Estratégico donde ubicar el conjunto de las ayudas previstas por Bruselas hasta 2027que ascienden a 47.682 millones de euros. De esa cifra, 39.156 millones corresponden al primer pilar o los pagos directos y otros 7.776 a los fondos para desarrollo rural, a los que se suman otros 750 millones procedentes del Fondo de Recuperación. En total, unos 6.800 millones de euros al año, una cifra igual a la de los  años precedente al contar con una inflación prácticamente inexistente. Para las organizaciones agrarias, considerando la pérdida de poder adquisitivo por una teórica inflación, un 10% menos.
Tras esta primera fase negociadora se desarrollará otra en otoño para seguircon  los debates y otra inicial para la asignación de los fondos para desarrollo rural. En conjunto se prevén unas negociaciones largas para definir fundamentalmente el modelo de política agraria que se pretende para la próxima década, ya que ese plan debe estar elaborado en el primer semestre de 2021 para su presentación en Bruselas.
En el período anterior, de los 5.681 millones pagados en ayudas directas, la partida más importante correspondió a Andalucía con 1.586, un 27,5%, seguida de Castilla y León con 926 millones, un 16,3% y de Castilla La Mancha con 736,2 millones, el 12,96%. En desarrollo rural, sobre 1.165 millones, Andalucía recibió 228 millones, 201 Castilla La Mancha, 158 Galicia y 110 Castilla y León.
Objetivo de las negociaciones para elaborar ese Plan Estratégico es definir quién, dónde y cómo se van a gastar los fondos de acuerdo con la política agraria que pretenda la Administración y el sector agrario español. Pero también en base a las exigencias comunitarias como el medio ambiente, la condicionalidad reforzada, limitaciones de abonos, fitosanitarios, uso del agua o de antibióticos en el sector ganadero de acuerdo con las recientes Estrategias del Campo a la mesa y Biodiversidad UE 2030.
La elaboración de este Plan se presenta como la oportunidad para introducir modificaciones al sistema de reparto de 2014 donde se impuso la continuidad, con una política de convergencia de ayudas muy débil con Andalucía como la más beneficiada. Ello generó importantes discriminaciones en los pagos entre territorios y sectores como sucede en el olivar donde la ayuda de una hectárea de alta producción es siete y ocho veces superior al olivar tradicional de secano que, además de tener baja producción, no usa agua y protege el medio ambiente, como denuncia el consejero de Agricultura de Castilla La Mancha, Francisco Martínez.
De cara a la elaboración de ese Plan y a la distribución y asignación de los fondos, desde Agricultura se hizo un llamamiento a los consejeros de las regiones para que, a la hora de plantear sus propuestas, solo lo hagan pensando en las necesidades de agricultores y ganaderos y no como si los dineros de la PAC fueran un fondo de compensación interterritorial.

 

Agricultor genuino
Se debe definir quién es un agricultor genuino como destinatario prioritario de los pagos. Se entiende que sea un profesional en una explotación familiar cuyos ingresos de la actividad agraria supongan como mínimo entre un 20% y un 30% de sus ingresos totales.
 

Pequeño agricultor
Se mantiene el régimen de pequeños agricultores cuya actividad no supere los 1.250 euros, unos 300.000 peticionarios de ayuda de los 700.000 demandantes. Para ese colectivo se propugna un nuevo sistema para los perceptores que tengan entre seis y 10 hectáreas percibiendo un pago de entre 200 y 250 euros por hectárea. No se deja a un lado al agricultor a tiempo parcial.

 

Tope de pagos
Se limitan los pagos directos a 100.000 euros por demandante a partir del cual se podrían aplicar reducciones de los mismos. De esa cifra se podrían deducir como gastos unos 18.000 euros por año por cada empleado en la explotación.

 

Ayuda básica a la renta
Sustituiría la actual por pago básico y la condicionalidad reforzada verde pasando de suponer el 56% al 60% de los pagos.

 

Convergencia de ayudas
Se plantea llegar a una convergencia de ayudas por hectárea entre 2023 y 2025 dentro de cada una de las regiones, hoy 50, que se decidan para la nueva PAC. Habrá menos regiones. Las diferencias llegan a multiplicarse por 23 y se pretende quebno pasen de cinco y siete.

 

Derechos individuales
Una vez lograda la convergencia en 2025, se plantea la eliminación de los derechos individuales para pasar a un sistema por superficie menos complejo y burocrático.

 

Pago redistributivo
Se propone para las pequeñas explotaciones unos pagos superiores para las primeras hectáreas, cuyo número está por definir. Podrían salir de los ajustes en los pagos por encima de los 100.000 euros.

 

Ecoesquemas
Constituyen para agricultores y ganaderos la posibilidad de llevar a  prácticas medioambientales más allá de las exigencias de la PAC y con ello acceder a ayudas complementarias. Suponen un incentivo para el sector y probablemente mañana sean otra exigencia. Los proyectos de ecoesquemas son voluntarios y los debe presentar cada solicitante y afectan al pastoreo extensivo, defensa de la cubierta vegetal, rotación de cultivos, planes de fertilización sostenible, apoyo a la biodiversidad, cultivo de leguminosas, etc. Está por debatir la parte del presupuesto en defensa del clima y del medio ambiente. Bruselas apuesta por que los fondos sean al pago verde un 40%.

 

Agricultura ecológica
Desde el órgano comunitario se contempla la exigencia que la misma suponga para 2030 el 30% de la Superficie Agraria Util. Actualmente en España supone el 9%.



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