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Diego Izco

TIEMPO MUERTO

Diego Izco

Periodista especializado en información deportiva


Globos

17/10/2021

La historia de aquel viejo defensa central se escribió en varias pensiones de la parte vieja de la ciudad, un preocupante desorden alimenticio, una cajetilla de tabaco al día, malas compañías y más de un lunes en comisaría. Pero llegaba el día del partido y jugaba de maravilla. ¿Qué podemos decirle?, se preguntaba la parroquia. Porque, claro, antes el futbolista no era un figurín trascendente, o sea, no todo lo que hacía se escrutaba y fiscalizaba con diente afilado. En los tiempos de aquel viejo defensa central el jugador jugaba, y lo que pasara entre el pitido final y el inicial carecía de importancia.

Un nutrido puñado de aficionados no entiende cómo Gerard Piqué ha «perdido» cinco horas de su vida en la primera edición del Campeonato Mundial de Globos. Y han puesto de manifiesto su malestar en las redes sociales, criticando incluso algunos la «falta de profesionalidad» del central del Barça.

De Piqué sabemos que es un tipo eminentemente disfrutón, que aprovecha su posición de privilegio para emprender, invertir, divertirse, arriesgar (con red de seguridad, por supuesto) e incluso provocar, que le gusta dejarse ver, reclamar la atención y dirigir el debate. Y que juega a fútbol estupendamente.

Pero como es un tipo del que cuelga el cartel de «polémico» o «polemista», por lo visto es mejor estar cinco horas tirado en el sofá, rascándose la entrepierna, la 'dolce far niente', mirando al vacío… que entreteniéndote (y entreteniendo al personal: audiencias de hasta 600.000 personas en 'Twich') con un 'que el globo no toque el suelo' de toda la vida. Francamente, es hasta reconfortante que los futbolistas de elite demuestren que saben hacer algo, lo que sea, con sus dos privilegios más notables: el tangible (dinero) y el intangible (tiempo libre). Mientras luego rindan…