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 José Luis Ibarlucea

José Luis Ibarlucea


Privilegios

26/11/2021

Existe una lucha feroz en la sociedad actual por el privilegio, sobre todo, en lo que atañe a bienes económicos y posición social, véase catalanes y vascos. No se busca que el privilegio sea fruto de un esfuerzo extraordinario que repercute en la sociedad, sino que sea la dádiva del conocido que detenta el poder en ese momento sin requerir esfuerzo, sino cercanía. Este comportamiento supone un rechazo implícito de las costumbres y las leyes que regulan la convivencia honrada y decente. Esta dinámica nos lleva a la anarquía salvaje de Podemos y del PSOE o hacia el nihilismo cínico del PP, es decir, hacia la selva salvaje o hacia el desierto. El último acuerdo sobre tribunales de los dos grandes partidos va en esta dirección.
La búsqueda del privilegio sin méritos que lo justifique se ha revelado como la búsqueda de privilegios para delincuentes y corruptos. Esto es una burla a la justicia y cuando esta se ve envuelta en estos compadreos, más pronto o más tarde, las ruedas de la violencia comienzan a moverse. De este modo, aquellos que han perdido el sentido de lo que es una nación como España, buscan los remotos mundos de las aventuras políticas: el señor Sánchez se ha puesto la chaqueta del poder y cada vez se siente más cómodo a medida que se le va llenando de barro y de mentiras. A la vez, una derecha sin garras ni dientes en sus argumentos, acobardada por la tiranía de lo políticamente correcto (por el marxismo cultural), se decanta por las puñaladas traperas entre sus miembros y la falta de convicción. De esta forma, por una grieta casi imperceptible se escapa el tañido armonioso de la campana de la justicia.
Se ha perdido el respeto al ciudadano, aquellos que más hablan de igualdad son los que más rápidamente pelean por el privilegio, por quitar la venda a la justicia, aunque cada vez resulte más complicado llevar una vida libre y digna. Estos partidos de la componenda ya no tiene por quién luchar sino contra quién, estos coleccionistas de votos deben saber que el volumen de aplausos y la búsqueda del privilegio no mide el valor y el sentido de la justicia y la doctrina imperante puede ser una estupidez.

ARCHIVADO EN: PSOE, Leyes, PP, España, Violencia