Vidal Maté

Periodista especializado en información agraria


Sobra leche

26/06/2020

Durante los últimos años, el sector productor de leche, desde el vacuno al ovino, ha venido sufriendo los bajos precios en origen impuestos por las industrias en una situación de normalidad en la demanda, mientras las cotizaciones se mantenían más elevadas en el resto de los países comunitarios. Hoy, con los efectos provocados por la COVID-19 con un descenso de la demanda interior, más dificultades para exportar y el aumento de la producción, los problemas se han instalado también en la industria, incapaz de dar salida a las recogidas contratadas en origen, lo que ha provocado que parte importante de esa leche se esté enviando para su transformación en polvo y que sus efectos ya se estén trasladando a los precios en origen. A los ganaderos les sobra leche y a las industrias también. 
El almacenamiento de la UE de 90.000 toneladas de leche en polvo, 140.000 de mantequilla y otras 90.000 de quesos no han sido suficientes para regular el mercado. 
La pandemia, con el cierre de la restauración, supuso un descenso de la demanda en España y en el resto de Europa, caída que solo se cubrió en parte con las compras para su consumo en los hogares. A esta situación, en el caso de España, se suman los efectos negativos esperados por la caída del turismo, demanda que hoy afecta a las empresas más ligadas a la restauración. El cierre durante dos meses del turismo interior y de los mercadillos ha tenido también un efecto negativo en quesos de calidad en el territorio rural donde dominan las pequeñas y medianas industrias.
A esa situación añadió, en primer lugar, un incremento de la oferta coincidiendo con la primavera y, además las mayores dificultades por la logística para exportar el producto elaborado, especialmente leche en polvo a terceros países y especialmente a China y a Estados árabes. En España, la producción de leche de vaca registró un incremento en los cuatro primeros meses, según los datos del Fondo Español de Garantía Agraria en una media superior al 3% sobre el ejercicio anterior.
Con más oferta de leche en la producción interior y menos demanda, se ha añadido la grave situación excedentaria registrada en el conjunto de la UE donde países como Alemania, Francia u Holanda tienen a España como una vía de salida tanto en forma de quesos baratos, como leche líquida. Aunque en leche su volumen no es muy elevado, el hecho de que estén entrando cisternas sueltas a menos de 0,20 euros litro puestas en muelle de una industria ubicada en España, está tendiendo un efecto negativo sobre los precios donde, junto a cotizaciones medias congeladas en el entorno de los 0,33 euros litro, han proliferado ya operaciones a menos de 0,30 euros litro hasta cotas bajas de 0,25 euros.
 Hay unas industrias que no quieren más leche por falta de mercado y unos ganaderos que deben dar salida a sus producciones. Algunas empresas tratan de mantener todos los compromisos y contratos de recogida aún a sabiendas de que esas producciones van a ir a la obtención de leche en polvo. Pero no sería ninguna sorpresa que algunas empresas trataran de reducir la oferta de sus ganaderos en negociaciones individuales. Por el momento, no se han registrado abandonos de recogida en el campo de una materia prima que deben destinar a elaborar leche en polvo cuyos precios, aunque se recuperan de la caída sufrida en los últimos meses, no cubren unos niveles de rentabilidad como para subir los precios a los ganaderos. 
Los problemas de excedentes y de los precios afectan de lleno al sector de la leche de vaca. Pero, de esa situación no se escapa otra vez la leche de oveja así como la de cabra cuyo destino está dirigido a quesos de calidad donde dominan multitud de pequeños artesanos, junto a grandes grupos como García Baquero que son quienes marcan definitivamente los precios y donde se han registrado ya recortes en las recogidas, amén de bajada de los precios. En medios ganaderos de las producciones de ovino de leche se indica que la política seguida por grandes grupos como García Baquero en ovino Castilla y León y en Castilla-La Mancha como Lactalis en vacuno están marcando la tendencia a la baja y la liquidación de explotaciones.
 Esta situación de bloqueo por falta de salidas coincide con la presentación de miles de productores de demandas contra las empresas a las que vendieron leche entre 2000 y 2013 y que fueron sancionadas desde la Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia por supuestos pactos de precios a la baja. El caso se halla en la Audiencia Nacional y los ganaderos reclaman una media de tres céntimos por litro. El plazo para su presentación finaliza el 11 de julio. Las demandas han coincidido con los procesos de renovación de contratos entre ganaderos e industria para el próximo año. La industria láctea castellano manchega Inleit desembarcó en Galicia rompiendo precios al alza, un sueño, pero tuvo que plegar velas ante la caída de precios de su objetivo, la leche en polvo.
 Desde el sector productor se reconoce la existencia de excedentes por la caía de la demanda por el coronavirus en España y en toda la UE y apelan a la responsabilidad de las empresas para mantener la recogida y no bajar más los precios para no eliminar el tejido productivo.