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Antonio Álamo

Antonio Álamo


Viajes

07/07/2022

El reciente viaje de la ministra de Igualdad a Nueva York, Irene Montero, ha añadido un entretenimiento más a los ciudadanos españoles y todo gracias a la serie de fotos donde posa junto con otras compañeras de partido político que además ostentan cargos de responsabilidad. Un entretenimiento para los ciudadanos pero también una ocasión magnífica para que los rivales y representantes de la oposición, así como un determinado sector de la prensa, carguen las tintas y aprovechen la ocasión para denigrar a las excursionistas y de paso deteriorar la imagen del Gobierno. Que existiera una justificación para tal viaje importa poco. Y que la justificación fuera además un tanto peregrina o ingenua, o ambas cosas, importa todavía menos. A fin de cuentas esta es la política que tenemos.
Por lo pronto convendría recordar que no es la única personalidad política que ha viajado al extranjero con motivos más o menos aceptables… viajan ministros, presidentes de comunidades autónomas, alcaldes, concejales y otros representantes con responsabilidades públicas diversas. Sin ir más lejos, hace muy poco estuvo en el mismo lugar la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y mostró fotos muy parecidas en formato y composición. Ahora bien, no parece que unas y otras alcancen el 'glamour' de las que le hicieron a nuestro anterior presidente de gobierno, Mariano Rajoy, dando un espectacular paseo por las calles de la misma ciudad. Espectacular por el séquito que le acompañaba y por la humareda que desprendía el magnífico cigarro habano que de vez en cuando se llevaba a la boca con deleite. 
Hay muchos más ejemplos como estos tres citados y no parece que resulten dignos ser tenidos en cuenta durante más de diez minutos. Especialmente los dos primeros. Entre otras razones porque no pasan de ser unas simples fotos turísticas cuyo único valor quizá sea sentimental para quienes las protagonizan. O les sirvan para presumir, de forma gráfica, de su estancia en Nueva York. Pues nada, muy bien, felicidades, ya sabemos que estuvisteis allí. Al menos han demostrado cierta honestidad, justo la que no tienen quienes se colocan delante de un cartel de las cataratas del Niágara y luego presumen de veraneo en las redes.