Sin Perdón

José María Nieto Vigil


Feliz reencuentro     

04/09/2020

           
Veintisiete años después de mi llegada a Palencia procedente de Madrid, tras un breve paso por Valladolid, retomo mis colaboraciones con Diario Palentino. Pronto, muy pronto, me di cuenta que la prensa local tiene un encanto especial a la hora de escribir y trasladar mis opiniones al conjunto de mis conciudadanos. No tuve duda acerca de cuál debía ser el periódico escogido. Hoy, pasados los años, con las sienes plateadas y la frente más despejada,  pero con el mismo espíritu de aquellos ya lejanos años, vuelvo e reencontrarme con todos ustedes.
No puedo iniciar esta nueva andadura sin recordar a quienes ya no están, auténticos maestros del periodismo bien entendido. Quisiera recordar a Gonzalo Ortega Aragón y a Pedro Miguel Barreda, con quienes  tuve amables y aleccionadoras conversaciones, amistosas tertulias  y, como no, compartimos algún que otro cafetito. Es un auténtico honor haber podido conocerles y disfrutar leyendo sus columnas y artículos. Tampoco puedo olvidarme de quienes entonces les acompañaban y que siguen al pié del cañón haciendo realidad la información, más cercana y cotidiana, con enorme profesionalidad, del diario acontecer de la vida palentina. Me refiero a Carlos Martín Santoyo, su actual director; a Jorge Chancho, Jefe de Redacción; a Carmen Centeno, Redactora Jefe, y Jorge Liébana. En la actualidad también trabaja en su equipo un viejo conocido, pues sería alumno mío de Filosofía, Carlos Hugo Sanz, a quién leo con asiduidad. Vuelvo a casa por tanto, no me siento  extraño y me ilusiona esta nueva andadura.
El nombre que he escogido para denominar mi colaboración es ‘Sin perdón’. No pretendo ofender y faltar el respeto a nadie. En absoluto. Es mi deseo compartir, con la mayor claridad de que soy capaz, mis reflexiones sobre inquietudes personales, algunas de ellas compartidas, con nuestros lectores. La actualidad y sus protagonistas serán temas preferenciales, siendo la crítica y el análisis sereno mi profunda aspiración. Probablemente en muchas ocasiones no estemos de acuerdo, pero ésa es la cuestión, provocar debate, diálogo y conversación. Vayan  por delante,  pues,  mis mejores deseos y mi gratitud anticipada. Espero no defraudarles.