A vuela pluma

Elisa Docio Herrero


Si fuéramos responsables...

22/11/2020

…no habría que cerrar los bares. La ciudad está triste en este otoño suave que invita a salir de casa. La calle Mayor es, como siempre, el lugar donde más movimiento concentrado se puede ver en Palencia y solo en horas punta, a pesar de los comercios cerrados y los múltiples carteles que dicen se alquila o se vende, o algo… Las medidas de precaución oscilan al ritmo de las posibilidades hospitalarias para atendernos en caso de contagio. Los sanitarios hacen más de lo que pueden y las autoridades hacen lo que saben. Pero los ciudadanos ¿qué hacemos los ciudadanos? ¿Cumplimos o trampeamos? La mayoría de los hosteleros observan las normas con rigor y exigen cumplirlas a sus clientes, por la cuenta que les tiene. Algunos no, siempre los hay de cortas miras que minimizan las medidas y prefieren no ver antes que exigir con firmeza a un cliente habitual, la caja es la caja. Los contagios y fallecimientos en las residencias y alojamientos de personas mayores son casi inevitables, dadas las circunstancias de salud por la edad y la necesidad de atención muy personalizada y de proximidad física inevitable. Lo que ya no está tan claro es la falta de conciencia cívica que se ha visto en algunos espacios públicos. Juntetas de matrimonios jóvenes con hijos pululando a su alrededor sin mascarilla todos, sentados amigablemente en terrazas y conversando codo con codo sin distancia y sin ningún tipo de precaución, al aire libre sí, pero respirando unos encima de los vasos de bebida de los otros, y luego cada uno a su casa y a ver a los respectivos abuelos. Siempre ha habido gente inconsciente y muy loca, hasta que el drama toca a uno de los suyos, entonces viene el llanto y el crujir de dientes. Luego dicen que en Alemania lo controlan mejor. Tal vez solo sea cuestión de responsabilidad individual y respeto hacia los demás.                    www.elisadocio.com