de su vicepresidente. Ni el pueblo llano de su Gobierno. Nadie se fía de nadie en este país. El radicalismo de la coalición Pedro-Pablo hace mella. Hablan mucho y hacen poco en favor del conjunto ciudadano pues tiene sus favoritismos y gobierna por y para sus socios de los que la portavoz dice “les une su amor por España” y lo dice sin inmutarse. Pero si todo lo que transmite tiene la misma veracidad, a la verdad se le da escaso valor. 
Y el presidente, convocó a reunión a los banqueros y a los del Ibex. Y les habló sobre la operación CaixaBank-Bankia y de todo aquello que querían oír, así que se recreó y la gran patronal salió súper contenta y satisfecha por esa unión de solido sentido estratégico según los analistas. Y mientras se aplaudía al nuevo grupo líder de la banca española, el presidente evitó hablar de recuperar parte del rescate a la banca en 2012 y olvidó mencionar, aunque solo hubiera sido por tranquilizar del estrago que va a suponer en las familias de esos doce mil/quince mil empleados que van a mandar a la calle. Pero ya se sabe, el dinero corre que se las pela tras las patitas del poder político.   
España tristemente tiene la mayor empresa de la UE en producción de parados y las estadísticas, están ahí. En fin, que el presidente no se fía de su vicepresidente ni un pelo. Él mismo ha declarado que esta operación se la ocultó porque era “información sensible” y que tenía que “garantizar esa confidencialidad” y si el presidente creía que esa confidencialidad no estaba segura en la cabeza del vicepresidente, habrá sus motivos y pudo pensar que todo lo trastoca y  “casca” ¡Madre mía!   ¿En manos de quién estamos? ¿Es esa la base de un buen Gobierno?   
Pedro y Pablo no pueden vivir el uno sin el otro y cada cual cuidará de que el otro no caiga. No se soportan pero se necesitan para sus planes junto a sus socios dividiendo al pueblo ignorado. Así que seguirán unidos por mor al poder y lo que arrastran las aguas turbias de su socorro y ayuda y a pesar de su desconfianza se aguantan y no hay divorcio.  
España merece un Gobierno leal a todos los ciudadanos que solucione sus problemas: que son muchos.de su vicepresidente. Ni el pueblo llano de su Gobierno. Nadie se fía de nadie en este país. El radicalismo de la coalición Pedro-Pablo hace mella. Hablan mucho y hacen poco en favor del conjunto ciudadano pues tiene sus favoritismos y gobierna por y para sus socios de los que la portavoz dice “les une su amor por España” y lo dice sin inmutarse. Pero si todo lo que transmite tiene la misma veracidad, a la verdad se le da escaso valor. 
Y el presidente, convocó a reunión a los banqueros y a los del Ibex. Y les habló sobre la operación CaixaBank-Bankia y de todo aquello que querían oír, así que se recreó y la gran patronal salió súper contenta y satisfecha por esa unión de solido sentido estratégico según los analistas. Y mientras se aplaudía al nuevo grupo líder de la banca española, el presidente evitó hablar de recuperar parte del rescate a la banca en 2012 y olvidó mencionar, aunque solo hubiera sido por tranquilizar del estrago que va a suponer en las familias de esos doce mil/quince mil empleados que van a mandar a la calle. Pero ya se sabe, el dinero corre que se las pela tras las patitas del poder político.   
España tristemente tiene la mayor empresa de la UE en producción de parados y las estadísticas, están ahí. En fin, que el presidente no se fía de su vicepresidente ni un pelo. Él mismo ha declarado que esta operación se la ocultó porque era “información sensible” y que tenía que “garantizar esa confidencialidad” y si el presidente creía que esa confidencialidad no estaba segura en la cabeza del vicepresidente, habrá sus motivos y pudo pensar que todo lo trastoca y  “casca” ¡Madre mía!   ¿En manos de quién estamos? ¿Es esa la base de un buen Gobierno?   
Pedro y Pablo no pueden vivir el uno sin el otro y cada cual cuidará de que el otro no caiga. No se soportan pero se necesitan para sus planes junto a sus socios dividiendo al pueblo ignorado. Así que seguirán unidos por mor al poder y lo que arrastran las aguas turbias de su socorro y ayuda y a pesar de su desconfianza se aguantan y no hay divorcio.  
España merece un Gobierno leal a todos los ciudadanos que solucione sus problemas: que son muchos.de su vicepresidente. Ni el pueblo llano de su Gobierno. Nadie se fía de nadie en este país. El radicalismo de la coalición Pedro-Pablo hace mella. Hablan mucho y hacen poco en favor del conjunto ciudadano pues tiene sus favoritismos y gobierna por y para sus socios de los que la portavoz dice “les une su amor por España” y lo dice sin inmutarse. Pero si todo lo que transmite tiene la misma veracidad, a la verdad se le da escaso valor. 
Y el presidente, convocó a reunión a los banqueros y a los del Ibex. Y les habló sobre la operación CaixaBank-Bankia y de todo aquello que querían oír, así que se recreó y la gran patronal salió súper contenta y satisfecha por esa unión de solido sentido estratégico según los analistas. Y mientras se aplaudía al nuevo grupo líder de la banca española, el presidente evitó hablar de recuperar parte del rescate a la banca en 2012 y olvidó mencionar, aunque solo hubiera sido por tranquilizar del estrago que va a suponer en las familias de esos doce mil/quince mil empleados que van a mandar a la calle. Pero ya se sabe, el dinero corre que se las pela tras las patitas del poder político.   
España tristemente tiene la mayor empresa de la UE en producción de parados y las estadísticas, están ahí. En fin, que el presidente no se fía de su vicepresidente ni un pelo. Él mismo ha declarado que esta operación se la ocultó porque era “información sensible” y que tenía que “garantizar esa confidencialidad” y si el presidente creía que esa confidencialidad no estaba segura en la cabeza del vicepresidente, habrá sus motivos y pudo pensar que todo lo trastoca y  “casca” ¡Madre mía!   ¿En manos de quién estamos? ¿Es esa la base de un buen Gobierno?   
Pedro y Pablo no pueden vivir el uno sin el otro y cada cual cuidará de que el otro no caiga. No se soportan pero se necesitan para sus planes junto a sus socios dividiendo al pueblo ignorado. Así que seguirán unidos por mor al poder y lo que arrastran las aguas turbias de su socorro y ayuda y a pesar de su desconfianza se aguantan y no hay divorcio.  
España merece un Gobierno leal a todos los ciudadanos que solucione sus problemas: que son muchos.de su vicepresidente. Ni el pueblo llano de su Gobierno. Nadie se fía de nadie en este país. El radicalismo de la coalición Pedro-Pablo hace mella. Hablan mucho y hacen poco en favor del conjunto ciudadano pues tiene sus favoritismos y gobierna por y para sus socios de los que la portavoz dice “les une su amor por España” y lo dice sin inmutarse. Pero si todo lo que transmite tiene la misma veracidad, a la verdad se le da escaso valor. 
Y el presidente, convocó a reunión a los banqueros y a los del Ibex. Y les habló sobre la operación CaixaBank-Bankia y de todo aquello que querían oír, así que se recreó y la gran patronal salió súper contenta y satisfecha por esa unión de solido sentido estratégico según los analistas. Y mientras se aplaudía al nuevo grupo líder de la banca española, el presidente evitó hablar de recuperar parte del rescate a la banca en 2012 y olvidó mencionar, aunque solo hubiera sido por tranquilizar del estrago que va a suponer en las familias de esos doce mil/quince mil empleados que van a mandar a la calle. Pero ya se sabe, el dinero corre que se las pela tras las patitas del poder político.   
España tristemente tiene la mayor empresa de la UE en producción de parados y las estadísticas, están ahí. En fin, que el presidente no se fía de su vicepresidente ni un pelo. Él mismo ha declarado que esta operación se la ocultó porque era “información sensible” y que tenía que “garantizar esa confidencialidad” y si el presidente creía que esa confidencialidad no estaba segura en la cabeza del vicepresidente, habrá sus motivos y pudo pensar que todo lo trastoca y  “casca” ¡Madre mía!   ¿En manos de quién estamos? ¿Es esa la base de un buen Gobierno?   
Pedro y Pablo no pueden vivir el uno sin el otro y cada cual cuidará de que el otro no caiga. No se soportan pero se necesitan para sus planes junto a sus socios dividiendo al pueblo ignorado. Así que seguirán unidos por mor al poder y lo que arrastran las aguas turbias de su socorro y ayuda y a pesar de su desconfianza se aguantan y no hay divorcio.  
España merece un Gobierno leal a todos los ciudadanos que solucione sus problemas: que son muchos.



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