Editorial

Un presupuesto provincial más inversor, social y solidario

Diario Palentino
-

Cuando se dispone de 73 millones para todo un año y es preciso atender a numerosos frentes, hay que marcar prioridades y esta vez esas prioridades tienen que ver con estos meses de padecimiento

Así lo presentó ayer la responsable de la institución provincial, incidiendo en que las cuentas de 2021 han de volcarse en su caso, como en el del resto de las administraciones, en aquellas personas que han sufrido de forma más aguda la crisis sanitaria, económica y laboral. Es lo lógico y, además, lo exigible institucional y moralmente. Por eso 21 de los 73 millones se los lleva el área de servicios sociales, por eso los planes provinciales tienen una dotación de 11 millones, por eso mismo las ayudas a pymes y autónomos suben de manera considerable y se acercan a los dos millones y por eso los programas de fomento del empleo y del desarrollo socioeconómico rozan los 16 millonesa. Hay que incidir en eso, en mantener vivo el tejido productivo de la provincia y conservar, de esa forma, los puestos de trabajo. El coronavirus ha pasado como un tsunami, arrasándolo todo o casi todo y es el turno de la reconstrucción y en la medida de lo posible del crecimiento.
 El empresario y el emprendedor que se han visto seriamente castigados por la pandemia y han visto peligrar su negocio tienen que remontar la situación y revertir sus valores, de forma que afronten el próximo año con cierta esperanza y con ánimos para perseverar. Para ello necesitan créditos blandos, ayudas a fondo perdido, subvenciones y una mejora del entorno en el que se asientan para gozar de atractivo entre locales y foráneos. No se trata de que la Diputación corra con los gastos de un negocio privado, sino de que esté ahí, con la mano tendida para favorecer la capacidad de salir a flote. No solo ella, por supuesto, también los ayuntamientos, la administración regional y la central. Lo que sucede es que los primeros no suelen disponer de fondos suficientes para tirar del tejido productivo y lo que sucede también es que la Junta y el Estado tienen tantas competencias, tantas demandas, tantos palos que tocar que, al final, el administrado se pierde en los recovecos de las tramitaciones o sufre unso retrasos indeseados. En ese sentido, la Diputación está mucho más próxima al devenir del medio rural y conoce de primera mano, por los diputados de zona y por los propios alcaldes, las necesidades más perentorias. 
Cuando se dispone de 73 millones para todo un año y es preciso atender a numerosos frentes, hay que marcar prioridades y esta vez esas prioridades tienen que ver con estos meses de padecimiento, con las víctimas mortales y el resto de damnificados del coronavirus, con los problemas en las residencias geriátricas, con las obras y servicios interrumpidos por mor del confinamiento y de la inactividad de algunos sectores. Es lo lógico y lo moralmente necesario. El PSOE pide que se incremente en 4,4 millones y su enmienda, como las del resto, se verá antes del 2 de diciembre, pero las prioridades serán las mismas.