El rincón palentino

José Javier Terán


Palencia está triste

18/11/2020

Palencia se nos está mostrando últimamente desolada y muy triste en sus calles y sus plazas; el desánimo se palpa en el ambiente y sus gentes vagan por ellas abatidas y con el rostro compungido.
Y en sus parques, a la tristeza y melancolía que les son habituales en estos días de otoño, se une ahora el que se comienza a respirar un cierto aire de pesimismo y desamparo que los convierte en simples lugares para peripatéticos y paseantes que acuden a ellos a enjugar sus penas. 
Y es que esta pandemia ocasionada por el covid, que llevamos padeciendo desde hace ya demasiados meses, está dando al traste con cualquier sistema organizativo al uso, trastocando todo lo ya establecido hasta límites insospechados.
Y obligando a las autoridades sanitarias a decretar medidas especiales como el cierre perimetral provincial o autonómico, el toque de queda nocturno, el cierre de los grandes centros comerciales, así como los establecimientos hosteleros de todo tipo.
Siendo este cierre de todos los establecimientos de hostelería, el que está propiciando de manera particular que la ciudad aparezca de pronto un tanto amargada y triste en cuanto al sentir de sus ciudadanos, y desesperada por parte de los propietarios de estos negocios y sus trabajadores.
Y es que, de un día para otro, desapareció todo el bullicio y los signos de vida y actividad que las terrazas de bares y cafeterías proporcionaban a los entornos de las grandes avenidas, las plazas o los bulevares de la ciudad en rondas y paseos al aire libre.  Y el silencio se adueñó a continuación de estos lugares, con las persianas de esos establecimientos cerradas a cal y canto por un tiempo y a la espera de mejores acontecimientos. Y las gentes paseando y vagando por las calles, sin un lugar de referencia donde hacer vida social en torno a un café y una amena conversación. ¿Dónde está ahora la euforia y el optimismo que derrochábamos otros años por estas fechas…?; nos lo han quitado. 
Aunque nos queda una esperanza, y es que estos tristes y malos momentos de ahora, sean el presagio de un cambio de la situación en positivo de cara a la Navidad.  Hacemos votos por ello, pues.