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La bombona, por las nubes en Vertavillo

Rubén Abad
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Cuarenta vecinos participaron en este peculiar concurso de lanzamiento organizado por La Peña · El ganador superó los siete metros, pero se quedó lejos del récord de nueve metros

La bombona de butano está por las nubes en Vertavillo. Y no nos referimos a los 19,55 euros que han de abonar los usuarios de gas envasado por cada uno de estos tanques metálicos naranjas de doce kilos de peso, sino que en esta pequeña localidad cerrateña estas vuelan por los aires en un peculiar concurso organizado por La Peña durante las fiestas patronales en honor al Santo Cristo del Consuelo, el único de sus características en el conjunto de Castilla y León.

Cuarenta personas vinculadas de una u otra manera al pueblo -veinticinco hombres y quince mujeres- tomaron parte este año de este concurso llamado a convertirse en tradición local. Y es que con esta  son cinco las ediciones que lleva a sus espaldas y los participantes se cuentan ya por centenares. De hecho, ha habido convocatorias previas a la pandemia en las que se han superado los 60 concursantes.
Rodrigo Asensio se proclamó vencedor en la categoría masculina y Raquel Diosdado hizo lo propio en la femenina. Él alcanzó los 7,84 metros en su lanzamiento y ella se quedó en 5,82. Dos buenas tiradas, pero lejos del récord absoluto, que está en los 9,2 metros.

En recompensa a su esfuerzo se llevaron un trofeo de lo más peculiar, un pequeña obra de arte en forma de pene de la artista Garbi Mere (@garbi_mere), que decora y coloca en un soporte diferente cada año, en esta ocasión sobre una peana de roble. Para quienes prueban suerte, pero no logran premio, también pueden comprarlos por encargo.

La bombona, por las nubes en VertavilloLa bombona, por las nubes en Vertavillo

¿El secreto del éxito? Cada tirador tiene su propia técnica; hay quienes optan por balancear la bombona y aprovechar la inercia y otros optan por el impulso. «La técnica es siempre más importante que la fuerza bruta», señala la organización del concurso.  

El certamen se realiza «siempre» de madrugada, sobre las dos, durante el descanso de la verbena. Un atractivo a mayores que ayuda a que la gente aguante más tiempo de fiesta y no se vaya a casa. «A los vecinos les gusta mucho, y la expectación es total», señalan, a la vez que reconocen que las redes sociales y el boca a boca ha ayudado mucho a la difusión del evento.
Para garantizar el relevo generacional, LaPeña tiene en mente organizar un concurso infantil -en un horario más prudente- con camping gas. Originalidad y ganas, desde luego, no les faltan.

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