El taller de confección de Guardo, en peligro

Rubén Abad
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Componen la plantilla trece trabajadores con una media de 50 años y con grandes dificultades para encontrar otro empleo en la comarca. La entidad estudia clausurar el centro en el plazo de dos meses

Fundación Personas sopesa cerrar el taller de confección de

Fundación Personas tiene entre sus planes a corto plazo echar el cierre al taller de confección que opera en el barrio Las Rozas de Guardo, donde trabajan a día de hoy trece operarios de la comarca norteña. De este total, diez personas (seis hombres y cuatro mujeres) tienen algún tipo de discapacidad, con enormes dificultades para encontrar un empleo en la comarca norteña, según indican a este periódico fuentes consultadas de UGT.


Una decisión que en el ámbito laboral califican como «un palo», no solo por la pérdida de empleos que supone esta decisión que llega desde Valladolid -sede de la entidad-, sino por «el servicio social» que presta en Guardo y su zona de influencia. «Se trata a los empleados como a simples números, sin tener en cuenta la realidad de cada uno, ni la historia que hay detrás de ellos», se lamentan.


Si los planes de Fundación Personas siguen adelante, este centro especial de empleo echaría el cierre en el plazo de dos meses. Y es que, según ha podido saber DPde fuentes sindicales, aunque aún no hay nada cerrado, la intención es que deje de funcionar antes del 30 de mayo. Según estas mismas fuentes, el de Guardo será el único centro especial de empleo de Fundación Personas que corre peligro de todos los que tiene repartidos por distintas provincias de Castilla y León.


¿Cuáles son las posibles causas que han llevado a tomar esta decisión?Según explica a este periódico Javier Fernández, responsable de la Federación de Empleados de Servicios Públicos en UGT, la entidad se escuda en la falta de carga de trabajo por la crisis derivada de la Covid-19. Y es que, desde el estallido de la pandemia hace más de un año han disminuido drásticamente los encargos de los monos de trabajo, batas y demás textiles que allí se confeccionan. «No es fácil, pero debería hacerse un esfuerzo por la labor social que realiza el centro especial de empleo en la comarca de Guardo», apunta Fernández, quien añade que una posible solución podría ser recolocar a algunos de los empleados en el servicio de lavandería, que se mantiene.


Por su parte, desde Fundación Personas insisten en que «aún no hay ninguna decisión tomada».



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