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Entierro con fuego

DP
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Un cortejo fúnebre junto a la animación de los zancudos y la percusión despidió el Carnaval en el Salón entre variados juegos de pirotecnia

Entierro con fuego - Foto: Sara Muniosguren

El entierro de la sardina es una práctica frecuente para despedir el Carnaval a la que la capital palentina no permanece ajena. Marca el final  del reinado de Don Carnal a la vez que da paso al de Doña Cuaresma, hecho que volvió a vivirse en la calle, desde la plaza de San Pablo hasta el Salón por la principal arteria peatonal de la ciudad con un desfile y cortejo fúnebre a modo de confrontación entre los días de desenfreno y los de orden. 

De lo vivido ayer de mano de Producciones Kull d'Sac -con su   espectáculo multidisciplinar Soñando contigo comenzaron los pasados sanantolines después del pregón de Óscar Husillos y también firmó el montaje de pirotecnia en la fachada del Ayuntamiento en la  cabalgata de  Reyes- hay que hablar de dos partes, una en formato de pasacalles con un ambiente festivo, distendido y propio del Carnaval por medio de la actuación de quince percusionistas  -batucada muy potente-,  y actores en zanco, con un maestro de ceremonias,  el sátiro, que de alguna manera encarna a Don Carnal, y el séquito fúnebre del final del Carnaval, con la sardina y plañideras que recrean el final de estos días de desorden. 

Ya en el Salón, la quema de la sardina estuvo amenizada con una  actuación con percusión así como   la intervención del sátiro, en la que,  de alguna manera, describió qué es el Carnaval  y qué es lo que representa. Asimismo llegó el espectáculo de fuero y la quema de la sardina con un montón de efectos pirotécnicos, es decir elemento con  pirotecnia (léase fuentes, surtidores, volcanadas, candelas),  con distintas figuras y ritmos encajados con una música que hizo de base y arropó a una sardina mostrada también con bastante pirotecnia.  En definitiva, la propuesta final de Carnaval consistió en un espectáculo visual en el que el protagonista fue la pirotecnia y el fuego. 

Al terminar el entierro de la sardina, la Federación Provincial de Asociaciones de Vecinos de Palencia repartió caldo y sardinas.

La programación de Carnaval organizada por el Ayuntamiento de Palencia, a través de la concejalía de Cultura, Turismo y Fiestas, se desarrolló  del 25 de febrero hasta ayer. Seis días pensados para volver a llenar de alegría y color las calles de la ciudad, impulsar la participación y la dinamización económica, según señaló la concejala, Laura Lombraña. En la programación, que se diseñó pensando en todos los públicos y que llegó a diferentes barrios de la ciudad, se hizo un esfuerzo por incluir actividades para el público infantil y familiar coincidiendo con el período vacacional de los escolares.  

En el balance de estos días, Laura Lombraña habla de un Carnaval «tremendamente participativo»,  y destaca el ambiente en la calle. «Ha ayudado a dar un impulso económico a distintos sectores de la ciudad, como puede ser la hostelería, señala, para añadir a renglón seguido que «esos dos objetivos que buscábamos se han cumplido».  También incide la concejala en la actividad desarrollada en el Lecrác, y es que «se ha reforzado la programación enfocada  a los más pequeños de la casa, con un objetivo también educativo. Junto al componente lúdico, que es fundamental, también  el educativo, por eso los cuentacuentos y talleres de creación de máscaras y marcapáginas para fomentar la creatividad de los más pequeños». Lombraña destaca la participación de la gente, en especial los centros educativos y las Ampas, que se «se han volcado».