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La ayuda a palomares se dispara un 62% hasta los 65.000 euros

Rubén Abad
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El programa incluye los molinos y batanes, las casetas de era y los colmenares tradicionales, así como los chozos, guardaviñas, cabañas y corralizas realizadas con la técnica de piedra en seco

La ayuda a palomares se dispara un 62% hasta los 65.000 euros

Pone en valor la arquitectura tradicional en tierra cruda, seña de identidad en muchos municipios de la provincia, es uno de los objetivos de la Diputación. Muestra de ello es que la convocatoria de ayudas para apoyar a la conservación, rehabilitación y restauración de palomares -abierta hasta el 30 de junio- se ha disparado un 62 por ciento: 65.000 euros frente a los 40.000 de la pasada edición.
El pasado ejercicio resultaron beneficiarios de las mismas ocho solicitantes para restaurar palomares en Baquerín de Campos, Boadilla del Camino, Castrillo de Don Juan, Melgar de Yuso, Soto de Cerrato, Támara de Campos, Villerías de Campos y Villovieco.

De igual modo, se ha subido de 3.000 a 5.000 euros la cuantía máxima de ayuda por solicitante, que en ningún caso superará el 75 por ciento del presupuesto de gastos aceptado conforme a la memoria presentada. Las actuaciones deben ejecutarse entre el 1 de enero y el 30 de octubre del año en curso; y pueden consistir en una rehabilitación integral de la edificación, así como en la restauración y reposición de elementos derruidos o con riesgo de derrumbe, con el objetivo de un resultado perdurable.

CASETAS Y MOLINOS

Además de los palomares, son objeto de esta línea de subvenciones de la administración provincial las casetas de era, los colmenares tradicionales y los molinos y batanes. Todos ellos construidos con materiales autóctonos y con las técnicas de la tierra cruda -adobe o tapial-, combinada también con otros materiales disponibles en cada zona del territorio provincial (piedra, madera…), generalmente con cubiertas a base de teja árabe. También se incluyen este año las obras de mejora en guardaviñas, cabañas, corralizas y chozos, levantados con la técnica de la piedra en seco.

Al conceder las subvenciones, se priorizarán las construcciones representativas de la arquitectura tradicional que muestren tipologías únicas o en grave riesgo de desaparición, y las que formen parte de conjuntos paisajísticos claramente identificados, de municipios declarados Conjunto Histórico Artísticos o se encuentren el ámbito de Bienes de Interés Cultural (BIC) como el Camino de Santiago y el Canal de Castilla.

Cabe recordar que el Plan Nacional de Arquitectura define la arquitectura tradicional como «el conjunto de construcciones que surgen de la implantación de una comunidad en su territorio y que manifiestan en su diversidad y evolución su adaptación ecológica, tanto a los condicionantes y recursos naturales como a los procesos históricos y modelos socioeconómicos que se han desarrollado en cada lugar». El documento destaca, además, que «constituyen un destacado referente entre las señas de identidad culturales de la región».