El cierre del matadero de Saldaña pone en peligro 5 empleos

Rubén Abad
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Palacios inicia una ronda de contactos para explorar opciones y escuchar alternativas de cara a mantener el servicio y los puestos de trabajo. Cinco carnicerías dependen de la instalación

Imagen de archivo.

El matadero de Saldaña dejó ayer de prestar servicio a la comarca tras renunciar el hasta ahora arrendatario a continuar con el negocio para disfrutar de su jubilación. Un cese de la actividad que pone en peligro la continuidad de los cinco empleados que trabajan en las instalaciones, tres de ellos de la capital y dos de la zona de La Vega, tal y como confirmó ayer a este periódico el Ayuntamiento.


Se pierde así un servicio del que hacían uso de manera habitual media decena de carnicerías de la localidad. Por eso, el alcalde, Adolfo Palacios, y con la intención de convocar una nueva licitación pública, se ha puesto ya en contacto con diversas empresas del sector ganadero «para explorar opciones y escuchar planteamientos que pudieran conllevar que el matadero y el centro de desinfección de vehículos mantengan los puestos de trabajo». De esta manera, continúa el primer edil, se busca «mantener los puestos de trabajo y seguir prestando el servicio, tanto a las carnicerías como a los ganaderos de la comarca».


El cese de la actividad, al menos de momento, en el matadero de Saldaña ha sido un duro golpe para el Consistorio, quien en anteriores contratos rebajó de manera importante la renta, pasando de 1.600 a 500 euros atendiendo a la petición del arrendatario, quien argumentaba que debido al cierre de los establecimientos de hostelería, había disminuido «muchísimo» la matanza. Así queda reflejado en la carta que Palacios ha enviado al empresario y que el Ayuntamiento ha hecho pública a través de las redes sociales.


En la misma, recuerda el último concurso para hacerse con la gestión del matadero municipal de Saldaña. Fue el pasado 28 de agosto cuando el Boletín Oficial de la Provincia (BOP) publicó el nuevo pliego de condiciones del nuevo contrato de arrendamiento mediante concurso, tal y como marca la ley de contratos. Un concurso que, para sorpresa del Ayuntamiento, quedó desierto al no recibirse ninguna oferta.