Bomberos voluntarios cambiarán los carros por furgonetas

Ó.H.
-

Diputación pretende limitar el uso de remolques en intervenciones de rescate para ganar en seguridad, velocidad y capacidad de carga, por lo que comprará dos vehículos polivalentes

Imagen de archivo de un bombero voluntario del parque de Guardo junto al carro de material durante una exhibición con motivo de las Jornadas de Seguridad Vial. - Foto: Rubén Abad

Al menos dos parques comarcales, de los once existentes en la provincia, cambiarán en los próximos meses los remolques ligeros que habitualmente usan en sus salidas a rescates en carretera o intervenciones en las que no se hace necesaria la participación de las grandes autobombas, por sendas furgonetas polivalentes o de útiles. 


La Diputación, en virtud al convenio firmado con los once ayuntamientos que prestan en la provincia el servicio de extinción de incendios y rescates, ha iniciado el procedimiento para la adquisición de dos furgones por un montante máximo de 93.170 euros. Dado el proceso de renovación de vehículos que la institución provincial presta a los parques, no sería de extrañar la compra de nuevos vehículos, sin ir más lejos hace unos días se entregó un camión forestal al parque de Saldaña. 


Sin embargo, esta adquisición sí es llamativa puesto que es la primera vez en la que la Diputación se decanta por este tipo de vehículos: furgones cerrados de gran capacidad de carga. ¿A qué se debe este nuevo camino? Según explica el diputado de Acción Territorial, Urbano Alonso, hasta ahora, a las intervenciones de rescate o excarcelación en caso de accidente de tráfico, los parques comarcales acudían con las pick-up que se adquirieron hace unos años y un remolque, en el que se cargaban los útiles necesarios para realizar el rescate en cuestión. 


Con estos nuevos vehículos, actualmente en proceso de licitación, se pretende «aumentar la seguridad de los bomberos y mejorar la respuesta de estos parques ante los accidentes de tráfico y otros siniestros, ya que sustituirá a los remolques que se acoplan a los pick up», indicó. No en vano, la maniobrabilidad de las furgonetas es mayor que la de un conjunto de vehículos, también la velocidad a la que pueden circular y salir de la base, al no tener que acoplar ni desacoplar nada. Y, por supuesto, también se incrementará la capacidad de carga, puesto que el pliego de condiciones de la licitación establece que serán vehículos con al menos una masa máxima autorizada de 4.500 kilos. Hasta ahora, algunos parques disponían de pequeñas furgonetas, tipo turismo, pero no de unas de gran carga. 


Como contraprestación, los conductores deben acreditar el carné de camión, en vez del de turismo, aunque es el mismo que deben poseer para circular con las autobombas. Las furgonetas deberán tener un mínimo de 160 cv y una anchura inferior a los 2 metros, con lo que se gana en maniobrabilidad en zonas estrechas.


Además, el hecho de que tengan una gran capacidad de carga facilitará que puedan estar listas para salir en el momento preciso, y que sean polivalentes, al poseer la capacidad de estar cargadas con una amplia variedad de herramientas para diferentes usos. El pliego habla de furgones de servicios varios (FSV). «La idea principal es la de cubrir los accidentes de tráfico y las excarcelaciones que sean necesarias», indica Alonso, aunque manifestando que su utilización será muy amplia. 


Reutilización del material

Más allá de la dotación propia que deben llevar las furgonetas, en materia de señalización y equipos de comunicación, lo único que el pliego requiere es la creación de espacios para el almacenaje y sujeción para un buen número de útiles de los servicios de emergencia, como generadores o herramientas de excarcelación, ya en propiedad de los parques, de ahí que se busque un medio de transporte, un continente, pero no cambiar el contenido.


«Además de estar destinado a los accidentes, queremos que sean polivalentes, que puedan ser usados en rescates acuáticos o en labores de apicultura (retirada de nidos), entre otras muchas labores», aclara el diputado de Acción Territorial, de quien depende el servicio de extinción de incendios y rescate. Así, entre el material que también debe tener un hueco para su transporte en todo momento en las nuevas furgonetas estarán bombas de achique de aguas limpias y sucias, material de apertura de puertas, trajes de apicultura y avispa asiática, trajes de neopreno, radiales, sierras, ventiladores o espumas para incendios en garajes, entre otros. Una cantidad tal de material que no puede ser transportada en los remolques actuales.


Por todo ello, la mayor parte del interior de los nuevos vehículos deberá estar cubierta por estanterías o cajones, además de tener una gran accesibilidad con dos puertas correderas en los laterales de la zona de carga, así como dos puertas traseras con apertura de hasta 270 grados. La dotación máxima de personal será de tres efectivos.


Cabe destacar que la Diputación, en esta primera toma de contacto con este tipo de vehículos ha optado por la posibilidad de que no sean obligatoriamente nuevos, sino que pueden ser usados, siempre que no se hayan matriculado antes de 2014 y tengan menos de 55.000 kilómetros. Sobre su destino, Alonso manifiesta que no está definido a qué parques irán destinados, aunque «tendrán base en aquellos que más actuaciones de este tipo tengan en ese momento». 


El plazo de entrega, una vez se adjudique el contrato, será de dos meses, y la posible continuidad de la incorporación de más vehículos de este tipo estará determinada por el resultado que hayan dado, si bien se trata de una solución que, según detalla Urbano Alonso, la Diputación ya ha tenido conocimiento en otras provincias.