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Las ETT asumieron el año pasado la mitad de los contratos

Jesús Hoyos
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Las empresas de trabajo temporal aglutinaron 44.700 contrataciones, la segunda mayor cifra a nivel regional. Son un 8,6 por ciento más que en 2020, sin alcanzar las cifras prepandemia (50.867 en 2019)

Varios trabajadores de la construcción en unas obras de la capital durante la pandemia. - Foto: Óscar Navarro

Más de la mitad de los contratos que se suscribieron en 2021 en Palencia, 44.770 para ser exactos, se firmaron a través de una empresa de trabajo temporal (ETT), dato que supuso un aumento del 8,6 por ciento respecto al ejercicio anterior (41.240) aunque quedó por debajo de los 50.867 del año prepandemia. 

Las previsiones para 2022 están marcadas por la «incertidumbre»  causada por la invasión rusa de Ucrania, los costes energéticos y de materias primas y la reforma laboral, con la eliminación de la modalidad por obra y servicio y la potenciación del fijo discontinuo, según Adecco.

Los datos del Ministerio de Trabajo y Economía Social revelan que de los 44.770 contratos suscritos  por ETT entre enero y diciembre de 2021 (el 55 por ciento de los 81.043 totales), algo más de 15.000 fueron por obra o servicio, 29.000 por circunstancias de la producción y apenas 312 por interinidad, formación y aprendizaje o prácticas. 

El porcentaje respecto al total no ha sufrido alteraciones y sigue la tendencia de los años anteriores. En 2020 fue del 57,4 por ciento y en 2019 del 54,3 por ciento.

La provincia ocupa la segunda posición en Castilla y León, solo por detrás de Valladolid, que registró 68.911 contrataciones a través de este tipo de empresas en 2021. Tras Palencia se encuentra Burgos, con 31.997. El resto de provincias de la región apuntaron números mucho menores. Segovia anotó casi 18.000; Ávila y Zamora, 12.000;León y Salamanca, 10.000;y Soria, casi 6.000.

El año pasado las ETT suscribieron en Castilla y León 214.728 contratos de puesta a disposición, lo que supone un aumento del 10,8 por ciento en relación al año anterior, marcado por la pandemia. El dato también supera, no obstante, los 211.509 de 2019, cuando todavía se mantenía una línea de ascenso continuo desde los 202.512 en 2018; los 191.836 en 2017 o los 172.637 en 2016.

Las cesiones de trabajadores alcanzaron las 116.135, con un crecimiento del 8,3 por ciento, aunque no se llegó a las 119.503 registradas en 2019; ni las 116.416 de 2018. En Palencia, estas fueron 19.310, algo más que las 18.589 de 2020 y un 21 por ciento menos que las 24.540 de 2019.

La inmensa mayoría de los contratos suscritos en la comunidad respondió a circunstancias de la producción, 178.679, con un aumento del 13,9 por ciento en comparación a 2020. Por el contrario, los de por obra y servicio ascendieron a 33.988 y los de interinidad, formación y aprendizaje y prácticas, a 2.061, con descensos del 1,8 y 7,9 por ciento, respectivamente.

Si bien en Palencia supusieron más de la mitad de los contratos totales, en Castilla y León la proporción fue del 26,8 por ciento, es decir, más de una de cada cuatro firmas. 

Ascendieron a 801.804, por debajo del 29,2 por ciento de 2020, cuando asumieron 193.786 de los 663.074, condicionados por la pandemia. Sin embargo, el porcentaje está muy por encima de las cifras precovid, ya que en 2019, las ETT asumieron el 22,4 por ciento de la contratación en Castilla y León (211.509 de 944.661); en 2018 el 21,6 por ciento (202.509 sobre 935.487); en 2017, el 21,2 por ciento (191.836 de 903.261); y en 2016 el 20,1 por ciento (172.637 de 860.453).

 

Futuro «incierto». El director territorial de Adecco en Castilla León, Galicia y Asturias, José Julián Nieto, explica a Ical que en 2021 cerraron con cifras «muy próximas» a las registradas en prepandemia, impulsadas por los sectores de logística, alimentación y e-commerce, que «potenciaron de forma importante la generación de empleo», junto con la vuelta de la hostelería y la recuperación del turismo.

Nieto expone que en sus previsiones iniciales contemplaban una «pequeña mejora» del empleo neto en 2022 pero existen numerosas «incertidumbres» que condicionan los mercados como los problemas de acceso a suministros, el precio de la energía, la guerra en Ucrania y la capacidad de maximizar los fondos que llegan de la UE.

El ejecutivo comenta que este año, enero comenzó como en 2019, con un «buen arranque», pero han registrado una «pequeña contracción» en la contratación en febrero y marzo, muy ligada a la falta de suministros, con un importante impacto en el automóvil, por la falta de semiconductores, y la guerra de Ucrania. Con todo, indica que liderarán el empleo, la logística, el e-commerce y el contact center, y el sector de la automoción, que puede aportar contratación a final de año.