Carrión se 'cuela' en el Festival de San Sebastián

DP
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El cortometraje 'Ya no duermo', de la cineasta de ascendencia palentina Marina Palacio, participa en la sección Zabaltegi. Se rodó en la ciudad jacobea, Nogal de las Huertas y Población de Soto

Carrión se ‘cuela’ en el Festival de San Sebastián

A lo largo de más de un año, Marina Palacio (San Sebastián, 1996), cineasta de la primera promoción de la escuela de cine Elías Querejeta, grabó horas y horas de material en Carrión de los Condes -localidad de su familia materna y lugar de estancia en verano-, Nogal de Las Huertas y Población de Soto cuyo fruto es el cortometraje Ya no duermo,  que participa en la sección Zabaltegi del Festival  San Sebastián. «Una sorpresa y un regalo enorme», afirma en declaraciones a Diario Palentino al respecto de la selección del trabajo. «El Festival de San Sebastián es uno de los grandes del mundo, es un lujazo, y es como estrenarlo en casa», añade. 
Ya no duermo es una película realizada en familia que muestra a Miguel y a su tío Kechus, quienes quieren rodar una película de vampiros. En ese intento por crear algo juntos se alternan realidad y ficción, en un juego que muestra además la particular relación que se establece entre el niño y el adulto (primo pequeño y padre de Marina). «Hemos estado casi todo el tiempo de rodaje siempre  juntos y era muy divertido, a veces muy difícil porque andábamos un poco perdidos, pero cuando encontrábamos momentos de magia en el rodaje era muy divertido. Mi padre y mi primo creo que han disfrutado muchísimo la experiencia»,  comenta. «Ha sido un proceso muy largo porque es un cortometraje que se ha desarrollado sin un guion previo. Una especie de búsqueda que ha acabado siendo lo que es», afirma la cineasta a Diario Palentino. 
Palacio ya había rodado un par de historias familiares, una con su abuela Petri como protagonista, y otra con su primo Miguel,  que repite en Ya no duermo. Tras estos trabajos,  se dio cuenta de que no necesitaba irse «más allá» del pueblo materno o de su entorno para encontrar «cosas merecedoras de aparecer en una película». «Lo que a mi me interesaba -dice en declaraciones a Efe- lo encontré en mi familia».
Ya no duermo es la historia de un niño y su tío que quieren rodar una película de vampiros juntos. Pero también es un homenaje de Marina a su padre, un creador de historias «escondido» en un delineante, enamorado desde siempre de este subgénero del terror.
«Quería que mi padre fuese el protagonista, pero también que se implicase y buscásemos soluciones creativas juntos. Y si él quería vampiros, pues vampiros», zanja Palacio. «Cuando me dijo Marina que quería hacer una película conmigo lo entendí mal, y me resistí porque no lo veía nada interesante. Pero cuando comprendí lo que quería le propuse una película de vampiros, porque el género es muy atractivo para una historia», comenta con Efe Jesús Palacio.
Luego el niño se unió al equipo. «Yo no supe nunca de qué se trataba, yo solo hablaba con mi tío. Para mí, no es una película de vampiros -reflexiona, con razón, Miguel Burgueño-, es la historia de mi tío y yo queriendo grabar una película de vampiros».
La película, hecha con una cámara y equipo de la Escuela, y nada más, absorbe toda la intuición de Palacio, que aprovecha la espontaneidad de las conversaciones, la sencillez de los planos y una increíble luz natural para dar sentido a una historia pequeña, hermosa, que agarra por las esquinas una cinta de vampiros que podría ser así, o de cualquier otra manera.
Rodada en tierras palentinas, en un campo amarillo sobre el que se recortan los paseos de los protagonistas, la cinta se manufacturó en el cuarto de Marina, donde montó y sonorizó las tomas que grabó -sin saber lo que hacía- su tío Javi.
Gariza Films se sumó luego al proyecto y la película se completó con una banda sonora compuesta por Paula Olaz.
En los rodajes, dice que lo que más disfruta es «vivir y mirar lo que está ocurriendo», al menos en los que hace por ahora, sin guionizar, porque la suya «no es una experiencia de controlar, sino de disfrutar de lo que te está dando la realidad».
«Me gustaría seguir haciendo las cosas como las he hecho hasta ahora, pero el proyecto que preparo no es posible hacerlo de esta manera tan precaria; es el momento -dice- de nutrirme de otras personas».
Con Ya no duermo, Palacio cerró su paso por Elías Querejeta Zine Eskola. Después, el Festival lo seleccionó para su sección más abierta, Zabaltegi, la única en la que programa cortometrajes junto a Nest, que reúne trabajos de estudiantes de escuelas de cine.