Con paso firme para exigir sus derechos

Laura Burón
-

Un alegato a favor de las ganas de vivir y la experiencia personal de dos usuarios configuran el manifiesto de las Hermanas Hospitalarias

Con paso firme para exigir sus derechos - Foto: Sara Muniosguren

Usuarios, trabajadores y voluntarios del centro sociosanitario Hermanas Hospitalarias esperaron a mediodía para dar los primeros pasos en la tercera marcha Caminamos por la salud, con la que conmemoraron con  antelación el Día Mundial de la Salud Mental que se celebra hoy. Desde sus instalaciones, unas 200 personas se sumaron a una marcha que en esta ocasión se desarrolló bajo el lema Conecta de la Vida. Con unas camisetas que les identificaban como participantes pusieron rumbo a su destino, el estadio Nueva Balastera.
Dos galgos que participan en los programas de terapias asistidas eran los encargados de abrir una marcha de la que también quisieron formar parte personas con movilidad reducida. Todos juntos y con una excelente sintonía avanzaron por El Vial gracias a la colaboración de la Policía Local que se encargó de cortar los cruces y las calles del polígono industrial al paso de esta marcha.
45 minutos después de la salida y en el mismo momento en el que el sol asomaba entre las nubes, los primeros participantes llegaban al estadio municipio de fútbol donde fueron recibidos por personal y trabajadores del centro Hermanas Hospitalarias. Una vez allí, todos los asistentes recibieron un globo morado, símbolo de la jornada. Antes de proceder a la suelta, la concejala de Servicios Sociales del Ayuntamiento, Raquel Martín les dirigió unas palabras: «Os animo a que sigáis desarrollando este tipo de iniciativas que ayudan a visibilizar la salud mental y a que no dejéis de reivindicar vuestros derechos para estar todavía más integrados en la sociedad», manifestó, para luego destacar que Palencia, con dos centros dedicados al cuidado de las personas con problemas de salud mental, «es una ciudad de referencia».
A continuación, fueron dos usuarios del centro, Celestino y Lidia los encargados de leer el manifiesto que ellos mismos habían preparado para la ocasión. Celestino  confió en la desaparición de la violencia, principalmente, la que se ejerce sobre colectivos vulnerables  y pidió que «en momentos difíciles las personas busquen ayuda en los profesionales y en los centros».
Por su parte, Lidia hizo un alegato a favor de la vida y de la colaboración y habló de su experiencia personal y es que tras superar una difícil enfermedad, aprendió a valorar la vida. «Me gusta el compañerismo, ayudar a los demás y disfrutar de la familia y de los pequeños vicios», reconoció para luego animar a todos los presentes a vivir.
Fue después cuando se soltaron los globos morados que volaron libremente por el cielo de la ciudad y, tras retomar fuerzas, los participantes iniciaron el regreso al centro sociosanitario, donde continuaron las actividades lúdicas.