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La crisis del Diálogo Social se agrava con ataques cruzados

David Alonso
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Patronal y sindicatos constatan el «fracaso» de la reunión con Veganzones y García-Gallardo, que les acusa de «una actitud muy negativa» e insiste en el apoyo de la Junta al modelo de concertación regional

Imagen de la reunión mantenida ayer por los agentes económicos y sociales con el vicepresidente de la Junta y el consejero de Empleo. - Foto: R. Cacho (Ical)

El futuro del Diálogo Social sigue su bifurcación hacía dos destinos muy diferentes. Mientras que las mesas de las consejerías ostentadas por el PP funcionan con normalidad, las que cuelgan de los departamentos de Vox siguen encalladas sin visos de mejorar. La reunión de este viernes entre CEOE, CCOO y UGT con el consejero de Empleo, Mariano Veganzones, y el vicepresidente de la Junta, Juan García-Gallardo, no hizo más que agravan la ya de por sí tensa situación que vive el modelo de concertación desde que ambos anunciaran hace unos meses el recorte de 20 millones de euros en ayudas a patronal y sindicatos.

Las dos horas que duró el encuentro sirvieron para alejar más las posiciones entre ambos bandos, que volvieron a culparse mutuamente de lo ocurrido. El propio García-Gallardo se mostró tajante al asegurar que en Vox «no va a ser un requisito autoimpuesto» pactar todas las medidas con los sindicatos, a los que reclamó «altura de miras» y acusó de no ejercer correctamente, «o no todo lo bien que deberían», su papel de representación de los trabajadores «con claras omisiones o deficiencias». 

Un ataque que continuó argumentando que están «muy escorados a la izquierda» por lo que han olvidado las reivindicaciones tradicionales de los trabajadores. Puso como ejemplo el apoyo de UGT y CCOO al «feminismo radical» para «poner faldas a los semáforos» o a otras «reivindicaciones más exóticas e injustas, como que no se pueda escolarizar a los niños en Cataluña con el 25%, al menos, de clases en español».

Todo ello después de comprometer el «apoyo» de la Junta al modelo del Diálogo Social, y emplazar a la patronal y los sindicatos a volver a reunirse a partir de septiembre, «o antes si hace falta», para buscar puntos de encuentro. «Es nuestra voluntad poder pactar con ellos un modelo laboral mejor para Castilla y León en todos aspectos concretos que deba realizarse», expuso.

«Es un fracaso»

Una postura que patronal y sindicatos no se creen, y lamentan el «paripé» que, según ellos, están escenificando los miembros de Vox en una reunión que tacharon de «fracaso». Saturnino Fernández (CCOO), Raúl Santa Eufemia (UGT) y David Esteban (CEOE) coincidieron en que el futuro del modelo de concertación está más en el aire que nunca, y recrudecieron sus críticas al vicepresidente autonómico y al consejero de Empleo.

«Van a decir que sí , que creen en el Diálogo Social, pero es mentira. La extrema derecha miente», verbalizaron visiblemente enfadados los sindicalistas, que reconocieron que el en el encuentro de ayer chocaron «contra un muro» con el que es «imposible negociar y alcanzar acuerdos». Además, arremetieron contra la, según ellos, posición antisindical de Vox, llegando a asegurar que «de buena gana nos metería en la cárcel, eso está escrito».

«Tenemos un problema muy serio en la Comunidad con las relaciones laborales porque no hay una Consejería de Trabajo o de Empleo como tal porque no hay interlocución», resumieron Fernández y Santa Eufemia, que apuntaron al presidente autonómico para pedirle que aún tiene la oportunidad de «tomar decisiones importantes» que acaben con un tiempo «de esquizofrenia». «Flaco favor hace a los consejeros del PP que sí que cumplen como tal», resumieron los dos responsables de CCOO y UGT.

Igualmente crítico, pero con un tono menos agresivo, el secretario general de la patronal, David Esteban, reclamó a García-Gallardo que reconduzca la posición de la Consejería de Industria para que esta se abra al Diálogo Social. «Estamos encantados de sentarnos a negociar cuanto haga falta, pero se debe evitar la posición de la Consejería de Industria, donde solo hay imposición de parte y ninguna negociación», explicó Esteban, que se mostró esperanzado de que esta situación mejore tras el verano.