scorecardresearch

El arte de enseñar ciencia

Julia Rodríguez
-

Esta docente reta a sus alumnos con proyectos más allá de la teoría pura. El último, Somos Científicos y Científicas, ¡sácanos de aquí!

El arte de la ciencia - Foto: Juan Mellado

Su visión como profesora de tercero y cuarto de la ESO y Bachillerato de Biología y Anatomía del Colegio Filipense Blanca de Castilla, busca sacar a sus alumnos de las clases habituales, fuera de las aulas y la teoría pura, para aprender de manera dinámica y divertida sin perder la esencia de la educación.

Eso ha llevado a Conchi Hernansanz a participar en diferentes programas y a intentar apuntar a sus alumnos a diferentes propuestas. Uno de esos programas es el Iberdrola Innova I+D+i que organiza la fundación San Patricio desde Madrid, donde los alumnos de cuarto de la ESO elaboran un trabajo durante cinco o seis meses de líneas de investigación de todo tipo, como nanotecnología, energía, medio ambiente, entre otras. Eligen a 20 centros de toda España entre más de trescientos que se presentan, y los nueve años que se han presentado las Filipenses ha sido seleccionadas. «Nos han elegido siempre que lo hemos solicitado, este año nos hemos presentado pero todavía no sabemos si nos han elegido. Ojalá nos escojan, sería el décimo año que nos seleccionan y participar diez veces con los alumnos sería un lujo para nosotros».

De momento, el último en el que han participado es Somos Científicos y Científicas ¡sácanos de aquí!,apoyado por Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (Fecyt), donde tratan de poner en contacto a estudiantes con científicos de toda España e incluso con algunos que viven fuera, a través de Internet, con el objetivo de aumentar su interés por la ciencia. Son estudiantes de 14 a 18 años; ella decidió apuntar a los de 1º de Bachillerato, porque los de 4º de ESO son más pequeños y los de 2º de Bachillerato por el tiempo era muy complicado. El objetivo de la actividad era que los alumnos se interesen por la ciencia y comprueben que los científicos son gente normal, además de acercarles a su trabajo.

El arte de la cienciaEl arte de la ciencia - Foto: Juan MelladoEl programa constaba de tres partes. La primera fue preguntar, así que estuvieron preparando preguntas para realizar a los diferentes científicos que eligieron según sus perfiles con lo que más encajaba en sus clases, las enviaban y les contestaban cuando podían. La segunda fue chatear, durante media hora estuvieron en contacto directo con ellos y les respondían a las preguntas al momento. «Departimos con 9 científicos y salieron 80 preguntas, fue una experiencia genial para repetir». Y por último, de manera personal, había que votar al científico que más les hubiera gustado, que ganó 500 euros para la causa que él decidió.

Esta pasión no es nueva. Conchi Hernansanzestudió Biología en la Universidad de Salamanca y decidió ser profesora porque, aparte de que le encantaba, en su época tampoco había muchas salidas para la investigación, a diferencia de ahora, que  hay más oportunidades y ramas relacionadas con el tema para poder escoger. 

Cuenta que le hubiese gustado mucho estudiar Biomedicina, Ingeniería Biomédica o la especialidad de Bioquímica. Cuando ella cursó la carrera optó por Bioquímica y Genética pero reconoce que le hubiese encantado haber profundizado más en el tema.

El arte de la cienciaEl arte de la ciencia - Foto: Juan MelladoNació en Soria y estuvo trabajando allí, pero se casó con un palentino y acabó en Palencia, donde vive actualmente. Lleva treinta años trabajando en Filipenses y está encantada. «Cualquier cosa que se pida te la conceden, no tenemos trabas para investigar o lanzar nuevos retos, al contrario, me apoyan mucho a la hora de participar en las diferentes iniciativas que se proponen», concluye.