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20 años de humor alejado de polémicas

Agencias
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El humorista Leo Harlem celebra en 2022 una cifra redonda en su carrera profesional y asegura que «reírse de uno mismo es lo más sano» y que no hay que meterse en charcos

El especial que se ha estrenado en Movistar Plus+ fue grabado en el Teatro Rialto de Madrid. - Foto: Diego Fernandez

Dicen que 20 años no es nada pero para Leo Harlem lo han sido todo. Son los años que lleva subido a los escenarios defendiendo ese humor sociológico y alejado de polémicas, que abraza como generador de calidad de vida, y que celebra de la mano de Movistar Plus+.

«Me gusta el humor sociológico, el reírnos sobre nosotros mismos, de lo tontos que somos», cuenta el cómico en una entrevista con un grupo de periodistas. Reírse de estas cosas, agrega, «es lo más sano» y es «lo que te permite generar tu propio humor».

«Esas cosas te dan mucha calidad de vida para el día a día. No solo es decir «veo el humor como un espectáculo al que tengo que ir y que es ajeno a mí», sino que esto te permite tener actitudes defensivas de reírte», agrega el cómico.

Leo Harlem (Matarrosa del Sil, León, 1962) cumple este año dos décadas sobre los escenarios y, para celebrarlo, ha llevado a cabo con Movistar Plus+ el especial Leo Harlem, 20 años no es nada, un programa grabado en el Teatro Rialto de Madrid en el que el humorista hace un repaso a su carrera.

El humorista pasa revista a los momentos más señalados de la historia personal del cómico contados con la particular manera que tiene de abordar los asuntos cotidianos y acompañado por diferentes imágenes de su vida.

Un humor que lo ha acompañado siempre y en el que ha tratado de alejarse de la polémica y la gresca porque, confiesa, no le gusta discutir. «Considero que el humor es para estar relajado y pasártelo pipa. Si yo hago un humor que a ti te pone en tensión puede que el resto del teatro lo esté pasando muy bien pero tú lo estás pasando fatal y si tú lo estás pasando fatal no estás viendo un espectáculo de humor», explica ante los medios.

Así, añade, le gusta «el humor que sea cordial, que sea divertido». «Para mí sería muy fácil coger y empezar a hacer chistes de políticos o lo que sea pero no, a mí me hace más gracia reírme o quitarle hierro de la gente que se cuela en el metro, que hay un deporte, el salto de torno, que es espectacular. Te salta el torno un pavo que lleva unas zapatillas de 200 euros y un móvil de 1.000, pero para el metro no tiene. En eso me gusta a mí fijarme».

El no meterse «en esos charcos que generan mucho antagonismo», analiza, «te quita mucho lío y te asegura más permanencia», en épocas donde el éxito efímero reina, aunque «no lo hago conscientemente», apunta.

Harlem narra su infancia, su adolescencia, su primer trabajo o sus viajes, todo ello para conocer cómo un niño de El Bierzo criado en Valladolid llegó a convertirse en uno de los humoristas más importantes de España. Desde sus comienzos en el bar Harlem de Valladolid hasta su lanzamiento al estrellato con El Club de la Comedia.

 

El gracioso de clase

Fue tras participar en este programa cuando decidió darle una oportunidad a ese sueño que le llegó un poco de rebote. «No es algo que había pretendido, aunque tenía trazas. Era el gracioso en clase, imitaba al profesor, hacia bromas, me sentaba atrás en el autobús del colegio...».

Tras lograr un buen puesto en el programa, del que han salido algunos de los cómicos más populares hoy en día, a Harlem le salió un tour de actuaciones. «Yo trabajaba de camarero y después de pasar por El club de la comedia me dije, no tengo nada que perder». Al cabo de un año se dio cuenta «de que podía vivir de esto, a un nivel modesto, pero profesional».

En sus 20 años de carrera, Leo Harlem no solo se ha dedicado a los espectáculos de humor sino que, entre otras cosas, ha participado en diversos programas de televisión y en una decena de películas cómicas.

ARCHIVADO EN: Movistar, Teatro, Humor, Madrid, España