"El adicto no es libre, es esclavo de su necesidad de jugar"

Rubén Abad
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ENTREVISTA El Azar atiende a 40 familias, a las que ofrece información y asesora sobre la ludopatía. Preocupan especialmente las conductas adictivas entre los más jóvenes. La edad media de la primera toma de contacto con el juego no supera los 25

"El adicto no es libre, es esclavo de su necesidad de jugar" - Foto: Á“scar Navarro

El miedo al que dirán y al estigma social hace que aún sean muchos los palentinos que buscan ayuda fuera para luchar contra la ludopatía. Para los que lo hacen en Palencia, El Azar tiene los brazos abiertos.
El I Congreso Regional Y tú, ¿qué apuestas? se centró en la figura de los jóvenes. ¿Preocupa especialmente este sector de la población?
Sí, por supuesto. Desde la Federación de Juegadores de Azar Rehabilitados de Castilla y León (Fecyljar) estamos viendo la punta del iceberg en el goteo constante de jóvenes que empiezan a venir a las asociaciones.
Entre los elementos del ciberespacio con mayor componente adictivo se encuentran los juegos online, entre los que destacan los casinos, como la ruleta o el póker. También las apuestas deportivas, que últimamente ante la necesidad de conseguir dinero fácil, se están imponiendo.
Observamos que la modalidad de juego online, a pesar de su corta historia, ha revolucionado y cambiado la dinámica de juego. Las características del juego, la población diana y las consecuencias del juego también han variado.  Ha conquistado a una población mayoritariamente joven a la que le cuesta mucho controlar sus impulsos, por lo que empiezan jugando como forma de divertirse, de pasar el rato con los amigos y acaban haciéndolo por necesidad generando una dependencia. 
¿Hay datos sobre el número de afectados en la provincia de Palencia?
No tenemos constancia de que haya datos oficiales. Solo tenemos las cifras del número de socios que atendemos, pero hay casi tantos palentinos acudiendo a terapia a las asociaciones de ludópatas de Valladolid, como a lo nuestra. Muchas veces el adicto al juego por vergüenza y miedo a ser estigmatizado socialmente, prefiere buscar ayuda fuera. Por el mismo u otros motivos, hay quienes prefieren hacerlo en psicólogos de manera individual.
¿A qué edad se tiene un primer contacto con las apuestas? 
Según los estudios, la iniciación en los juegos de azar es relativamente temprana y en ninguno de los casos supera los 25 años de media, aunque es relevante el caso de las personas con problema o juego patológico, dado que estas comienzan a participar en juegos de azar con apuesta económica con alrededor de 19 años de edad de media. En cualquier caso, es destacable el gran porcentaje de personas que ha manifestado que se iniciaron en el mundo del juego antes de los 18 años, concretamente, el 44,8%.

¿Existe un perfil concreto del joven con ludopatía?
El perfil del jugador online es mayoritariamente masculino (83,3%), joven (el 86,8% es menor de 45 años) y con un estatus social medio-alto.

¿Dónde se acumula la mayoría de las apuestas?
Las apuestas deportivas y las quinielas son los juegos más frecuentes. El 22,6%  de los jóvenes encuestados han manifestado conductas de juego abusivo y un 2,8% de juego patológico.
De hecho, según la DGOJ con datos de 2016, en el juego presencial destacan las apuestas deportivas: el 5,1% de la población adulta las realizó. Los jugadores de apuestas son en su mayoría hombres, menores de 35 años y de todos los estratos sociales. En 2015 era el 3,8%, lo que nos puede llevar a ver la progresión que probablemente sigue en estos momentos.

¿Cree que la normalización a nivel social de los juegos de azar hace que el problema no se vea como tal en muchos casos o cueste detectarlo?
Por supuesto. Los juegos de azar han acompañado siempre al ser humano e incluso al niño en su desarrollo, como por ejemplo  las cartas o el parchís. Hasta que no hay un problema económico importante la familia no suele darse ni cuenta. El jugador no se da cuenta de que lo que se está jugando es el tiempo que pasa en familia o con los amigos, que se está jugando sus estudios o su trabajo. Que mientras está pensando en el juego, no vive. Que la emoción por ganar desaparece cuando esos euros que ha ganado los vuelve a tirar en el juego. El adicto no es libre; es un esclavo de su necesidad de jugar y, en su caída, arrastra a todo su entorno.

Para luchar contra este problema, la Asociación El Azar realiza una importante labor a nivel provincial. ¿Cuántos socios tiene y en qué centran su actividad?
Atendemos a más de 40 familias. Realizamos terapias individuales y grupales, atendemos también a las familias, incluso cuando el ludópata todavía no está dispuesto a venir a la asociación. Y, por supuesto, trabajamos en la prevención dando charlas en institutos, CEAS o donde nos lo pidan.

 ¿Cuáles son las medidas más urgentes que se deben abordar para acabar con este problema?
La publicidad, trabajar en la prevención para que de verdad pueda haber un uso responsable y también trabajar para la detección temprana de los problemas de abuso para poder atajar cuanto antes el problema, lo que requeriría la implicación y responsabilidad de las empresas de juego con sus clientes.