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Arte y tradición terracampina

J. Benito Iglesias
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La sexta edición de la feria de Cisneros acoge, después de un año sin celebrarse, 16 puestos con productos de elaboración artesanal y cuatro de alimentación, procedentes de Salamanca, Burgos, León, Zamora, Valladolid, Palencia y Cantabria

Arte y tradición terracampina - Foto: Juan Mellado

Recuperar el arraigo por lo bien hecho a través de oficios antiguos, acercándolos a mayores y pequeños, y reverdecer los sabores que desprenden los alimentos autóctonos. Esos eran los objetivos de la VI Feria de la Tradición de Cisneros, cumplidos con creces tras regresar  después de un año ausente por la  pandemia y que, pese a la llovizna en algunos momentos y una suave temperatura, hizo las delicias de numeroso público. La mañana se abrió con gigantes, cabezudos y danzantes , así como dulzaineros del colectivo La Pinaza de Íscar (Valladolid), que dieron el toque musical a una jornada que recuperó  el ánimo vecinal, sin aglomeraciones y respeto a las normas  de seguridad con el Covid-19.

Un total de 16 puestos con productos artesanales y  otros cuatro de alimentación -procedentes de Salamanca, Burgos, León, Zamora, Valladolid, Palencia y Cantabria- ofrecieron lo mejor elaborado a mano. Bordado tradicional, paños, telares, textil, indumentaria tradicional, alfarería, tonelería, cerámica, instrumentos musicales, restauración y artesanía en muebles, cestería y escriños acercaron esos oficios terracampinos que aún perduran siglos después. Los quesos de Villaumbrales, la miel de Fuentes de Nava y la repostería monacal de Ampudia y Paredes completaron la muestra.

Y como complemento, los talleres infantiles de tejidos y confección de alforjillas y acericos, con los más pequeños afanados en el uso de aguja e hilo, junto a una demostración de montaje de cubas y carrales de vino. Mar Fernández, de la tienda burgalesa De sayas y manteos, acercó su oficio a los niños. «Hemos hecho una costura muy sencilla para cerrar la alforja destinada a las típicas castañuelas. Elaboramos cosas sencillas y, aunque es el primer año que hago un taller, creo que los chicos se han divertido», explicó.

Arte y tradición terracampinaArte y tradición terracampina - Foto: Juan MelladoPor su parte, la alcaldesa de Cisneros, Rosa Aldea, se congratuló del regreso de la feria al no poder celebrarse la pasada edición. «El año pasado era imposible organizarla sin la gente vacunada. Lo normal es hacerla en mayo, en San Isidro y, aún sin suerte ahora con el tiempo y la lluvia que ha retrasado el comienzo, ha funcionado bien. Tenemos artesanos de toda Castilla y León y de Cantabria para difundir oficios que están muy presentes aún, sin olvidar, aunque en menor medida, el reclamo de la alimentación de nuestros pueblos», señaló.

La feria culminó por la tarde con una conferencia y muestra de indumentaria clásica de Grijota, a cargo de Carlos Porro, la continuación de talleres infantiles y pasacalles de dulzaina y tamboril, junto a la actuación de baile y música tradicional del grupo El Hilandón, de Arija del Infantado (León).