Detenida una pareja por arrojar a su bebé al río Carrión

ALBERTO ABASCAL
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El cadáver se encontraba dentro de una bolsa de viaje y con piedras en el fondo del cauce junto al puente de Husillos

Detenida una pareja por arrojar a su bebé al río Carrión - Foto: Óscar Navarro

La Policía Nacional detuvo a una mujer de 23 años y a su compañero sentimental de 29, ambos de nacionalidad española, por la muerte de su hijo recién nacido, a quien según su propia declaración, lanzaron al río Carrión en un paraje del término municipal de Husillos, concretamente cerca del puente de la localidad, tal y como informaron la Subdelegación del Gobierno y fuentes de la investigación consultadas por Diario Palentino.
Según las mismas fuentes, el bebé, concretamente una niña,  al parecer, se encontraba en el fondo del río en el interior de una bolsa de viaje y con piedras. 
El cuerpo de la pequeña después de que fuera recuperado fue llevado a las instalaciones del Tanatorio de Palencia, empresa adjudicataria, para que le fuera practicada la autopsia. Según los detalles que han trascendido del informe forense, al parecer, el fallecimiento se produjo por la inmersión.
El caso comenzó a tomar cuerpo sobre las 22 horas del domingo cuando se recibió en el Centro de  Mando Comunicación y Control de la Comisaría Provincial una llamada del Centro de Salud La Puebla, en la que los servicios sanitarios informaron de que estaban atendiendo a una joven que manifestaba que había dado a luz, aunque decía desconocer dónde se encontraba el bebé. En el historial de la paciente constaba que días atrás había sido atendida en Urgencias, advirtiéndola de que se preveía un parto de riesgo, derivándola a otro centro sanitario especializado.
Ante esta situación, los efectivos de la Policía Nacional se desplazaron al  centro de salud, donde la joven manifestó que había dado a luz la noche anterior, y que se había desprendido del bebé arrojándolo a un contenedor en el polígono industrial. Los agentes iniciaron la búsqueda del mismo, al tiempo que realizaron gestiones para paralizar la recogida de basuras en la zona, con la esperanza de localizar a la pequeña todavía con vida.
La Policía Nacional, junto a efectivos de Policía Local y de los servicios de limpieza de la empresa Urbaser, llegaron a inspeccionar más de 40 contenedores durante más de dos horas, sin resultado alguno.
La mujer fue dada de alta, y los servicios médicos comunicaron a la Policía que el parto no se habría producido la noche anterior, sino presumiblemente varios días antes. De hecho, según informaron fuentes de la investigación a Diario Palentino, el parto se produjo, al parecer, en una vivienda que ambos suelen frecuentar en la capital. 

declaraciones. Trasladada la joven a Comisaría, manifestó en su declaración que ella junto a su pareja, habían enterrado al bebé junto al Refugio, en el monte el Viejo, por lo que ambos fueron trasladados a dicho paraje, siendo nuevamente infructuosa la búsqueda.
Finalmente, y tras ser nuevamente interrogada por los agentes de la Policía, la pareja manifestó que el parto se produjo el pasado 28 de enero, y que tras el mismo arrojaron al bebé al río Carrión, en un paraje cercano a Husillos.
A partir de esta declaración, los agentes de la Comisaría situada en la avenida de Simón Nieto se desplazaron con la pareja al lugar donde decían haber depositado al bebé, encontrando allí el cuerpo, en el fondo del río. La pareja, cuyo domicilio se encuentra ubicado en la ciudad, quedó inmediatamente detenida y fue conducida hasta los calabozos de la Comisaría, donde actualmente se encuentra para su declaración y puesta a disposición judicial. De hecho, los interrogatorios oficiales en la Comisaría tendrán lugar en la mañana de hoy y es muy posible que posteriormente ambos pasen a disposición del titular del juzgado de instrucción número 1, que precisamente hoy martes entra de guardia.
Por lo demás y según informó la Subdelegación del Gobierno, esta operación policial se ha llevado a efecto gracias «a la profesionalidad, y la excelente colaboración y coordinación existente, entre los servicios sanitarios y de emergencia de Palencia con la Policía Nacional».

Este caso podría parecerse a otro ocurrido el 27 de septiembre de 2019 cuando los Mossos d’Esquadra localizaron sin vida en el cauce del río Besòs (Barcelona) al bebé presuntamente arrojado al agua por su padre de 16 años.
Entonces, el magistrado de guardia de Menores acordó el internamiento en régimen cerrado para el menor detenido, y la Fiscalía de Menores consideró, provisionalmente, que los hechos podían ser constitutivos de un presunto delito de asesinato. El padre del bebé fue arrestado por los Mossos tras confesar haberse desecho del pequeño. El dispositivo desplegado por las Fuerzas de Seguridad se había centrado en la desembocadura del río, en aguas marinas, con efectivos del Grupo especial de actividades subacuáticas (Geas).
Pero volviendo al caso de Palencia, habrá que esperar a la decisión que adopte el juez hoy si la pareja pasa a disposición judicial; pero si se confirma que la niña nació viva y que murió en el río, -teniendo en cuenta las distintas versiones ofrecidas por la madre y que el cuerpo apareció a varios kilómetros de donde se produjo el nacimiento- es  muy probable que el juez dicte un auto de ingresó en prisión incondicional sin fianza, sin descartarse, aunque habrá que esperar todos los informes, que el caso se califique como un presunto delito de asesinato.

 

Decretados tres días de luto oficial y una concentración  en Husillos

El Ayuntamiento de Husillos decretó ayer tres días de luto, además de poner las banderas a media asta, y convocó hoy, a las 13 horas, una concentración que tendrá lugar a las puertas del Consistorio en repulsa por la muerte del bebé hallado en el río, tras ser supuestamente lanzado por sus padres al querer deshacerse de él, según informaron ayer fuentes policiales. El alcalde de la localidad, Juan Jesùs Nevares, recalcó que «los sucesos son ajenos al municipio», y reivindicó a «Husillos  como un pueblo que celebra la vida, al ser un sitio de acogida y lleno de alegría que condena firmemente la violencia, el maltrato y, más aún, algo tan macabro como el acto sucedido». De esta forma, señaló que «los tres días de luto oficial son muestra de indignación ante un acto tan deleznable como el sucedido», y añadió que espera que «sea la ultima vez que cosas así tengan lugar en cualquier parte de la tierra». En la concentración de hoy, según anunció, se leerá un pequeño texto con el que expresar el dolor, la repugnancia, la incredulidad y la condena ante un hecho como este.

 

Otro niño muerto que espera justicia

El recién nacido apareció el 22 de diciembre de 1991 en un vertedero
de la calle Islas Canarias · 29 años después el caso no está resuelto

El cadáver de un niño recién nacido, con el cuerpo parcialmente quemado, fue hallado sobre las tres de la tarde del 22 de diciembre de 1991 en un vertedero de escombros de la calle de las Islas Canarias, en las inmediaciones del polígono industrial de la capital, concretamente entre la trasera del Colegio Santo Domingo de Guzmán y el citado polígono industrial, muy cerca de las vías férreas, tal y como publicó entonces Diario Palentino. 
El bebé, de unos tres kilos de peso, fue encontrado por María, de 24 años, una mujer de etnia gitana que vivía en un poblado que existía en aquel entonces cercano al lugar de los hechos. La joven había acudido a la zona para recoger objetos del vertedero.
El pequeño estaba envuelto en una toalla blanca a la que se le había prendido fuego, por lo que el cuerpo presentaba diversas quemaduras, sobre todo en la cara, pero también en otras partes del cuerpo. Asimismo, la víctima tenía todos sus miembros completos. Fuentes de la brigada de Policía Judicial de la Policía Nacional de Palencia estimaron entonces que las quemaduras del bebé pudieron producirse de forma fortuita por los fuegos que se prenden en el vertedero para la eliminación de objetos fungibles. 
El cuerpo del recién nacido, un varón y que conservaba todavía parte del cordón umbilical, podía llevar en la escombrera entre ocho y diez días, ya que presentaba signos de descomposición a pesar de las bajas temperaturas de los últimos días, según indicaron en aquel momento las fuentes policiales consultadas.
El periódico informó entonces que desde el primer momento de la aparición del niño fallecido, la Policía Nacional comenzó las investigaciones para el esclarecimiento de los hechos, no descartándose la posibilidad de que la madre pudiera vivir en alguna de las viviendas próximas al vertedero donde se localizó el cuerpo.

SIN ESCLARECERSE. Sin embargo, han pasado 29 años y nunca se llegaron a esclarecer los hechos pese a las múltiples indagaciones llevadas a cabo por los agentes de la Policía Nacional adscritos a la Comisaría de Palencia. Desde el punto de vista judicial el asunto quedó sobreseído, aunque se volvería a reabrir en el caso de que apareciera una nueva prueba, algo muy improbable dado el paso del tiempo.
Pasados años desde este asunto también se recuerda en la ciudad el caso de una adolescente que llegó a afirmar que había oído el llanto de un bebé dentro de un contenedor situado en la actual calle de Los Soldados.
Pese a la denuncia de los hechos, los agentes de la Policía Local y Nacional, apoyados por los responsables judiciales, nunca llegaron a localizar al supuesto bebé tras movilizar todas las unidades e incluso inspeccionar el vertedero de la ciudad.