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Dionisio Lamas Muñoz

Tribunal Libre

Dionisio Lamas Muñoz


Conflicto internacional

18/03/2022

Las Naciones Unidas tienen la obligación de desplegar una fuerza multinacional de policía, con el fin de disuadir cualquier tipo de enfrentamiento entre naciones, y que impida las atrocidades y las devastaciones producidas en los enfrentamientos entre ejércitos de distintos países, todo ello, después de haber agotado el diálogo de la diplomacia. Las Naciones Unidas tienen la obligación de restablecer la paz y el orden mundial allá donde se ha quebrado, y devolver la libertad de los países oprimidos por las guerras. Quien asola cualquier forma de vida, aniquilando hospitales, colegios o edificios civiles y siembra la muerte de inocentes: niños, enfermos, ancianos, mujeres y hombres que no empuñan un arma para repeler una agresión, y lo hacen en el nombre del reino de la sinrazón, carecen del más elemental principio de humanidad, se oponen al orden moral y social del mundo, se alejan del contexto del entendimiento y de la razón, y provocan el exterminio de generaciones y el éxodo involuntario de personas, tales naciones incurren en el delito de lesa humanidad, por el que deben responder sus mandatarios ante los tribunales internacionales. Cuando un Estado decide sin el consenso internacional y de manera unilateral, que hablen las armas y no las palabras, rompe todos los convenios y tratados de paz y de buena vecindad entre las naciones civilizadas, vulnera el Derecho de Gentes desde un intento de imperialismo decimonónico y maquiavélico, que pretende abolir la dignidad, la justicia y la libertad de los pueblos de la Tierra. La invasión de un país merece el rechazo y la reprobación de toda la comunidad internacional. Y las fuerzas invasoras no merecen el nombre de ejércitos o tropas combatientes, el nombre que les corresponde es el de genocidas o criminales de guerra, porque no combaten en igualdad de condiciones, porque ejercen el exterminio de ciudades enteras y arrasan con cuanto se encuentran en su camino de forma indiscriminada, no muestran ningún acto de piedad por el ser humano e intentan borrar sus huellas, usando todos los medios de tortura capaces de arrasar cualquier vestigio de la vida floreciente de un pueblo que pretende vivir en libertad, y sin cautividad.