Destruidos 780 Km de reservorios para los topillos

ALBERTO ABASCAL
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Los casos de tularemia, si se confirman los que están en estudio, podrían ser similares a los registrados en el repunte del año 2014

Destruidos 780 Km de reservorios para los topillos

Pese a que en un primer momento los expertos de la Junta se han resistido a declarar como plaga la proliferación de los roedores e incluso que tenga que ver con la enfermedad de la tularemia, lo cierto es que hace semanas se creó el denominado grupo de trabajo interadministrativo, impulsado y coordinado por la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural al objeto de estudiar las soluciones posibles para tratar el problema.
Dicho grupo, además de los miembros de la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, está formado por los representantes de la Delegación del Gobierno; la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD); las demarcaciones de carreteras del Estado; el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif); las diputaciones de Palencia, Valladolid y Zamora y las consejerías de Fomento y Medio Ambiente y Sanidad. 
En su última reunión se constató que la lucha contra el topillo campesino ha permitido actuar ya en más de 3.300 kilómetros de reservorios y vías de dispersión de Palencia, Valladolid, León, Zamora y Burgos. Concretamente, en Palencia se ha actuado exactamente en 777 kilómetros, lo que supone uno de cada cuatro de los actuados en toda la Comunidad, según informó ayer a Diario Palentino el delegado territorial, Luis Domingo González.
Entre las medidas puestas en marcha para la eliminación mecánica de huras en reservorios y vías de dispersión se concreta con más de 1.500 cajas nidos para rapaces instaladas. La Consejería de Agricultura y Ganadería ha explicado que la lucha contra los repuntes poblacionales del topillo campesino es un asunto complejo por la rápida capacidad de reproducción de este roedor, los factores climáticos, la diversidad de ecosistemas donde se reproduce y alimenta y la cubierta vegetal en reservorios y vías de dispersión. 
 Así, dentro de las actuaciones que se vienen realizando, destaca el volteo o arado del suelo agrícola para la destrucción de huras. Las últimas recomendaciones incluyen, además del laboreo, cuestiones como qué hacer tras la cosecha, el manejo particular de forrajes y alfalfas, el manejo del riego o la importancia del control biológico. También se avisó a los ayuntamientos más afectados. 
Otra de las medidas que están teniendo una especial incidencia en la lucha integral contra el topillo campesino es la lucha biológica. En aquellos municipios en los que se ha aumentado la presencia de rapaces se ha podido verificar una disminución sustancial de este roedor. Aunque los datos no son definitivos, se calcula que en esta campaña han estado activos en la depredación de estos roedores aproximadamente 1.500 cajas nido de rapaces colocadas.

CASOS DE TULAREMIA. El martes 2 de julio saltó la noticia de que un agricultor de Fuentes de Nava se había convertido en el primer caso declarado de tularemia en la provincia después de dar resultado positivo en los análisis clínicos realizados. Las organizaciones agrarias no dudan en achacar esta enfermedad a la multitud de topillos muertos que durante este verano se han agolpado en las acequias y sistemas de riego. Desde esa fecha hasta el día de ayer se han confirmado 34 casos y otros 37 se encuentran en situación de estudio, a tenor de los datos oficiales ofrecidos por la Junta. 
De los 34 casos confirmados, 14 corresponden a la zona básica de salud de Paredes de Nava, cinco a la de Villarramiel, tres a la de Villada, dos en las zonas de Cervera de Pisuerga, Saldaña, Osorno y Palencia Rural y uno en las de Venta de Baños, Carrión de los Condes, La Puebla y Eras del Bosque. De los 34 casos solo uno requirió hospitalización y todos ellos fueron por exposición medioambiental. 
Los datos aún se encuentran lejos de los registrados durante las plagas de 2014, 2007 y 1997. Como ya publicó este periódico, un equipo del Instituto Universitario de Investigación en Gestión Forestal Sostenible (iuFOR), liderado por investigadores de la Universidad de Valladolid (UVa), demostró hace unos años que el topillo campesino (Microtus arvalis) es capaz de amplificar la presencia de la bacteria Francisella tularensis, causante de una enfermedad infecciosa que afecta a animales y personas: la tularemia.
El trabajo muestra una clara asociación temporal entre casos de tularemia y plagas de topillos. Según los datos científicos ya publicados, el número de personas afectadas por tularemia alcanzó máximos anuales durante las plagas de topillo en los años 1997 y 2007 (585 personas de la Comunidad en el año 1997 y 486 personas en 2007). En 2014, se repitió el patrón, con un número elevado de personas afectadas por tularemia y al mismo tiempo densidades muy elevadas del roedor. 
En los brotes más amplios, fue precisamente Palencia la provincia con más casos registrados en la Comunidad de Castilla y León (151 en 1997 y 278 en 2007). Asimismo, en el repunte de 2014 se llegaron a notificar 88 casos de tularemia en la comarca de Tierra de Campos (mayoritariamente, Villada, Villarramiel y Paredes de Nava). 
 

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