Un faisán en diez minutos

DAVID HERRERO (ICAL)
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La empresa Amo Conservas desarrolla un producto a baja temperatura con este ave, listo para el consumo, a partir de una receta tradicional y sin ningún aditivo o conservante

Un faisán en diez minutos - Foto: Brágimo

En contra de la despoblación y a modo de desarrollo de oportunidades laborales en el territorio, el joven palentino Jaime Amo se embarcó hace dos años en el proyecto de dar a conocer el faisán, desde la localidad de Astudillo, por todo el mundo. Su desarrollo no cesó ahí, y tras los primeros productos, tiene previsto sacar al mercado, el próximo mes de septiembre, su novedoso faisán a baja temperatura, con el que obtuvo uno de los galardones de los III Premios I+D+i 2019: Generando valor rural Provincia de Palencia, organizados por la Diputación de Palencia y Parque Científico de la Universidad de Valladolid. 
El gerente de Amo Conservas, Jaime Amo, traslada a la Agencia Ical que la andadura comenzó con el faisán escabechado, el cual «es un producto peculiar y diferente, al que se le añade la propia cebolla del cocinado y está deshuesado en el bote». A mayores, durante el verano pasado sacó al mercado el paté de faisán, con «una reducida producción debido a que los hígados de las aves son pequeños». No obstante, aclara que «en la calle ha tenido gran aceptación», dado que han acabado con todas las existencias sacadas a la venta.
Tras los primeros comienzos, el joven emprendedor ha desarrollado un faisán a baja temperatura relleno de manzanas y pasas, con el que pretende obtener un producto listo para el consumo, a partir de una receta tradicional y sin ningún aditivo o conservante de los productos procesados. De esta forma, la empresa cubriría toda la cadena de valor, desde la producción del animal en vivo y control de los procesos del matadero hasta el troceado para el ave. Y es que, asegura que «en el mercado español no existe un faisán entero cocinado de estas características».
«Es un gran producto, porque al final los clientes no gastarán tiempo en cocinar», recalca Amo. Una vez en casa, bastará con abrir la bolsa con el faisán y calentar, tanto en una sartén, cazuela u horno, durante diez minutos. La parte novedosa «es que el hueso se desprenderá fácilmente de la carne». Para llevarlo a cabo y atar los últimos cabos, apunta que «está trabajando en todo el proceso de empaquetado y distribución del mismo», todo ello con la ayuda de la empresa Cárnicas Damma.
En el ámbito comercial, poseen mayor número de clientes en establecimientos especializados y gourmet de Palencia y Valladolid, además de vender productos en la tienda de Tierra de Sabor de Segovia, en un restaurante de Madrid y algunas zonas del País Vasco. Aun así, reconoce que está en proceso de expandirse tanto dentro como fuera de España.
carne de calidad. El gerente de la granja subraya que la peculiaridad de sus faisanes es que «tienen seis meses, un tiempo que se nota en el contenido del bote, a través de los distintos colores de la carne, su jugosidad y la textura». De esta forma, «separan las hembras en febrero, para que, tras poner los huevos y ser incubados, sacan los pollitos hasta que cumplen los seis meses, momento en el que comienzan a sacrificarlos», añade.
La tienda y la cocina se encuentra en Astudillo, pero los voladeros se localizan en la localidad cercana de Santoyo, los cuales miden unos 50 metros de largo, «para permitir que las aves estén volando y andando, al evitar así que se queden en un único sitio sin moverse», detalla. Respecto a la alimentación, afirma que comenzaron el pasado verano con un pienso específico para faisanes que les suministra Agropal, a partir de una fórmula francesa. De todas formas, explica que «las dosis de alimento van por etapas, ya que se comienza con un pienso normal para pollitos, para que, tiempo después, sea cambiado poco a poco por la nueva fórmula, rica en proteína». A mayores, los últimos días, «añaden trigo, al ser positivo para la grasa del propio animal».
Por su parte, la reproducción se lleva a cabo en voladeros pequeños, donde juntan a cinco hembras y un macho, para así recoger, a partir de los meses de marzo y abril, los huevos que se obtienen. Más tarde, esos huevos son colocados en bandejas, que «giran diariamente para evitar que la yema se quede pegada a la cáscara, hasta 25 días después».
Aun así, Jaime Amo reconoce que la idea de la granja «no es suya», ya que lleva en marcha más de 20 años de mano de su padre y su tío, pero «enfocado hacia el ámbito cinegético». Una dirección económica que cambió hasta los productos actuales, con motivo de que Jaime terminara, en torno hace dos años, su formación, además del desarrollo del proyecto del faisán a baja temperatura, tras un estudio de mercado.
Sobre la diferencia con otras aves, se detecta en «la jugosidad», ya que, aunque el faisán tiene partes más duras y blandas, todo «se debe al tiempo de cuidado en la granja». Además, puntualiza que tiene «algo menos de grasa en la carne, la cual está fuera y no infiltrada, como la del cerdo, lo que hace que tenga una textura completamente distinta al resto», apostilla.
reconocimiento. Además de un galardón en los III Premios I+D+i 2019: Generando valor rural Provincia de Palencia, organizados por la Diputación y el Parque Científico de la Universidad de Valladolid, y otro más concedido por la marca Tierra de Sabor, en los Premios Artesanos del Año, Jaime Amo es finalista al Premio Joven Agricultor 2020.
Este reconocimiento, del cual se sabrá el ganador el lunes, está coorganizado por la Asociación de Jóvenes Agricultores (Asaja), con el fin de promocionar y difundir el trabajo que desarrollan los jóvenes agricultores de los 28 estados miembros de la Unión Europea. Todo ello de la mano del Parlamento Europeo con la VI Convocatoria de los galardones Europeos a la Innovación y la Sostenibilidad en el sector agrario.