Desempleado 45 a 55 años perfil del usuario de Cáritas

J. Benito Iglesias
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Las personas alojadas temporalmente en el centro de acogida repuntan un 6,6 por ciento, al pasar de las 645 en 2018 a las 691 de 2019

Desempleado 45 a 55 años perfil del usuario de Cáritas - Foto: Óscar Navarro

El usuario mayoritario del centro de acogida que gestiona Cáritas responde a un hombre de entre 45 y 55 años sin empleo que ha agotado cualquier tipo de prestación. En ese sentido, la gente que se queda en paro tiene una gran dificultad en esa franja de edad para retornar al mercado laboral y mucho más de su profesión o categoría.
Los datos al cierre de 2019 revelan que la cifra total de personas que fueron alojadas en el albergue y pernoctaron uno o más días repuntó un 6,5 por ciento al pasar de las 645 registradas en 2018 a las  691 de 2019.  «Cuando se acaban todas las ayudas y no hay apoyos familiares el siguiente paso es la calle. Es la pescadilla que se muerde la cola, ya que si no hay ingresos no se paga la casa ni las facturas y el siguiente paso es el desahucio. Sin el puntal que es el trabajo la familia se rompe y llegan muchos problemas», tal y como reconoce a DP Rosa Aguado, trabajadora social.
Desde Cáritas se puso de manifiesto además que a lo largo de los últimos años -el centro de acogida se inauguró el 17 de enero de 2011- se ha observado un repunte en la cifra de jóvenes de entre 23 y 30 años y un sustancial incremento de la mujeres atendidas. 
La mayoría de los usuarios del pasado año fueron hombres (613  frente a las 78 mujeres), mientras que en 218 la cifra fue de 583 y 62, respectivamente, lo que supone que la ocupación masculina aumentara en el dato interanual en un 18,5 por ciento y la femenina  en un 25,8 por ciento.
«Tanto jóvenes como mujeres han aumentado la demanda de nuestros apoyos. Antes la mujer, al ser más vulnerable en la calle, contaba con más apoyo familiar o donde agarrarse, pero empezamos a ver que su presencia aquí ha aumentado considerablemente en los últimos años», señala Aguado.
Abierto 24 horaS. El centro de acogida no para de funcionar 24 horas al día casi todo el año, salvo 19 días de vacaciones. La plantilla es corta y está formada por una trabajadora social y dos auxiliares , junto a dos conserjes y una limpiadora, esta última a tiempo parcial. A ellos se suma el trabajo imprescindible de 25 voluntarios que colaboran en los distintos servicios que se prestan es decir alojamiento, ropero, peluquería, comedor, sala de TV y lectura y farmacia.
Otro de las prestaciones que da Cáritas en su instalación de acogida es la estancia durante seis días de  reclusos de tercer grado de la cárcel de La Moraleja de Dueñas en colaboración con la Pastoral Penitenciaria y se hace un seguimiento. «Es gente que tiene permisos cortos y en su mayoría extranjeros. Salen  con permisos de unos  tres o cuatro semanalmente o cada 15 días, no pueden viajar a su país porque se les va el tiempo y económicamente no les es rentable. El objetivo es dar el servicio que prestamos habitualmente y se les ayuda a reinsertase poco a poco en la comunidad», asevera la trabajadora social.
De las 30 plazas actuales del albergue 15 son para las personas que no se plantean dejar la calle y otras diez para quien realmente quiere abandonar esa situación de indigencia. «En ese segundo caso no hay tiempo fijado y se les apoya para que reconozcan el problema que tienen y, a partir de ahí, se empieza a trabajar con ellos», arguye.
Ante esta situación, existen mecanismos de apoyo a través de convenios. Así, con las Hermanas Hospitalarias de San Luis, en caso de situaciones de emergencia y, siempre que la persona afectada quiera, se facilita atención para paliar posibles problemas de salud mental, con un acuerdo suscrito hace tres años que, según apunta Cáritas, está funcionando bien.
Además, hay otras situaciones que presentan los usuarios y que Cáritas no puede atender. «En caso de consumo adictivo de distintas sustancias se trabaja con el centro  asistencial de la Orden de San Juan de Dios», dice Aguado, al tiempo que recuerda que se tiene un programa para la búsqueda de empleo ayudando a preparar una entrevista de trabajo o a hacer un currículum. También apoyan al centro de acogida la Gerencia de Servicios de la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades, centros de acción social (Ceas) del Ayuntamiento,  Cáritas Parroquial y fundaciones y asociaciones del  denominado Tercer Sector que prestan distintos servicios asistenciales. 

Los responsables del centro de acogida de Cáritas aseguran que no han llegado a ocuparse al completo en las 30 plazas disponibles pese al frío reinante de los últimos días y que la media se sitúa entre un 50 y 60 por ciento. «Al igual que ocurre con las temperaturas muy bajas ocurre con las excesivamente calurosas a la hora de buscar refugio y nadie nos acordamos de ellos. Si se diera la situación de falta de espacio por vacaciones en verano y cierre del centro nadie se calle en la calle y se busca  espacio en otros lugares», tal y como explica la trabajadora social
En cuanto a la prolongación de una estancia en el centro, concreta que se trata de un lugar donde la  permanencia es breve, aunque la manutención a la entrega de la ropa que se necesita se prolongue más, pero el objetivo ayudar a la gente a dejar la calle. «Aquí les ponemos las herramientas educativas y asistenciales pero son ellos los que deben luchar por cambiar su situación y recuperar lo que eran antes», subraya Aguado.