Los ángeles del oval

Alberto Moreno
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Hasta cuatro integrantes del Palencia Rugby Club, Raquel Simón, David Calvo, Juan Bartolomé y Patricia Lecuna trabajan en la Sanidad española, los dos últimos a pie de campo

Los ángeles del oval

El capitán del equipo masculino del Physiorelax Palencia Rugby Club de la Liga Norte, Juan Bartolomé Calvo, trabaja como enfermero en el Centro Asistencial San Juan de Dios.
No está en la primera línea de batalla, pero también sabe lo que es la lucha contra el coronavirus. «Estoy en otro ámbito diferente al de mi compañera del equipo femenino Patricia, que  está cara a cara con el bicho, como yo digo. En nuestro caso, nuestro ámbito es más de prevención, de tomar unas medidas de seguridad para poner una barrera al virus».
Una situación que cambiará, dado que se derivarán enfermos del Hospital Río Carrión al Centro Asistencial San Juan de Dios, concretamente se habla de habilitar cincuenta camas. «No sabemos si serán positivos confirmados, posibles positivos o pacientes con otras patologías, tampoco si nos derivarán o no. Nosotros dependemos de la Gerencia de Servicios Sociales y Sacyl. Lo que nos digan y si hay que estar en primera línea, se está».
Los ángeles del ovalLos ángeles del ovalDe momento, en el Centro Asistencial San Juan de Dios, se han multiplicado las tareas tras la crisis sanitaria por el coronavirus. «No hay ningún positivo entre los residentes y trabajamos para que la situación siga así. Se ha cambiado el protocolo, las planillas. Insistimos muchísimo en el control, en tomar la temperatura constantemente a los residentes, en la higiene. Nosotros vamos protegidos con los EPI (equipo de protección individual), mascarillas, guantes, etc...».
Los residentes del Centro Asistencial San Juan de Dios también están en cuarentena. «Uno o dos días antes de declararse el estado de alarma, se prohibieron las entradas y salidas al Centro. La única posibilidad que entre el virus es del exterior, principalmente por parte de los trabajadores y se han extremado las medidas para evitarlo», afirma.
Dentro del ámbito meramente deportivo, el capitán morado está convencido que las competiciones a nivel nacional de rugby se «van a suspender de forma definitiva en las ligas profesionales o semiprofesionales. Lo han hecho en las principales ligas europeas, en Francia, en Inglaterra, en Irlanda y nosotros no vamos a ser más chulos que un ocho. Todos los  extranjeros se han ido a sus países. Los jugadores tienen contrato hasta la última semana de mayo. Es complicado reanudarlo en estas condiciones». 
El primer paso se ha dado hacia ese camino que apunta el capitán morado y la Comisión Delegada de la FERugby decidió en su última reunión quedar pendientes de «tomar una decisión con la mayor urgencia posible, siempre en función de las directrices sanitarias y bajo ninguna circunstancia con posterioridad al 30 de abril». La Ancrdh, Asociación de clubes de División de Honor, decidió de forma unánime dar por concluida la competición de forma unilateral, lo que ha provocado un enfrentamiento con el ente federativo. 
Sin embargo, Barto entiende que la situación en el rugby estrictamente amateur es diferente. «El debate se abre ahora en el ámbito de las competiciones regionales. Yo creo que en este caso sí se podría reanudar si la crisis sanitaria del coronavirus no tarda mucho tiempo, hay fechas para ello e incluso las fases finales, la final-four y la de ascenso a División de Honor B se podrían jugar incluso en septiembre, ya se ha hecho en alguna otra ocasión. Una vez que se pueda reanudar, hay fórmulas para acortar plazos, como dar por válidos los resultados, otro formato de la fase de ascenso». 
Se muestra esperanzado en que Physiorelax Palencia RC pudiese jugar la final-four y la fase de ascenso. «Antes de decretarse el estado de alarma, hablamos de jugar o no el partido ante El Salvador, donde estaba en juego la primera plaza por lo que podía pasar. Ellos no querían jugarlo. De esta forma, acabamos segundos tras el parón. Si la liga regular no se reanuda, la lógica sería que valiesen los resultados y la general, no que se anulase. Seríamos segundos o incluso primeros cuadrando los resultados (los pucelanos están con tres puntos por encima de los morados, pero con un partido más jugado). De una u otra forma, clasificados para la final four junto a los dos primeros de Cantabria y Asturias. Luego, la fase de ascenso se podría recortar, es un formato muy largo y llegado el caso jugar en septiembre. Lo que no veo justo es que se anulen todos los resultados y lo que hemos hecho no valga para nada».
En el club morado se ha sentido enormemente la marcha del neozelandés Lavu debido a la crisis por el coronavirus. No ya por su calidad deportiva, que también, sino por la humana. «Fue un momento muy duro para todos. Es una persona entrañable, que nos ganó a todos. Fue una pena su marcha y más como se produjo, casi in fraganti, de un día para otro. Se estaba anunciando el cierre de fronteras y tuvo que marcharse a la carrera, tomó el AVE y llegó justo a un vuelo enMadrid que se le había programado. No le dio tiempo a despedirse de nosotros y seguro que le dolió mucho, es una persona muy cariñosa. Le hemos dicho adiós dejándole muchos mensajes, hablando con él desde la distancia».
Como trabajador de la Sanidad, recomienda a todos «quedarse en casa. A nosotros no hace falta recordárnoslo, lo vemos todos los días en primera persona. Todavía hay por ahí algún cabra loca al que hay que recordárselo. Si todos lo respetamos, acabaremos antes».

en Torrelavega. Patricia Lecuna Gómez es una jugadora cántabra que durante esta temporada ha viajado desde Torrelavega a la capital palentina a entrenar y jugar con el equipo femenino del Physiorelax Palencia RC. Estuvo estudiando en la Escuela de Enfermería Doctor Dacio Crespo en Palencia y jugando a la par  con el equipo femenino. «Al acabar la carrera regresé a mi casa, pero quería seguir jugando con mis compañeras. Llevaba jugando allí tres años, estaba muy a gusto y no quería dejarlo. Cuando he podido he bajado a entrenar y cuando el trabajo me lo permitía, a jugar. En algunas ocasiones me he quedado a dormir en casa de una compañera».
Ahora le toca combatir el coronavirus mirándolo de frente, en el Hospital Sierra Llana de Torrelavega como enfermera. «Estoy en la planta de aislados, de presumibles positivos y lo acabarán siendo casi todos. Cada vez hay más contagiados, también aquí en Cantabria.En Santander, en el Hospital de Valcedilla, debe haber 5-6 plantas ocupadas «.
Lleva poco tiempo en el Hospital. «Estaba trabajando en una Residencia de ancianos, me llamaron el viernes de hace dos semanas y el lunes a trabajar en el hospital». Tiene contrato hasta el 31 de mayo, que espera que se prolongue, pero «no por el coronavirus. En verano suelen contratar a gente. Ya estuve el pasado año».
Tiene el virus muy cerca, combate en primera línea contra él. No tiene miedo, pero sí «respeto. Tomamos todas las medidas posibles, mascarillas, protecciones, pero nunca sabes de qué manera te puedes contagiar. Somos los más expuestos al contagio. En mi planta ya hay un par de compañeros con positivos y también médicos. Si caemos enfermos los sanitarios será más complicado combatir al virus».
De lo que sí tiene miedo es de contagiar a sus seres queridos, dado que vive con sus padres en Torrelavega. «Cuando llego a casa, después del trabajo, tengo a mis padres a un metro de distancia. Procuro tener el menor contacto posible con ellos».
Ellos, por su parte, no la dejan ni «bajar a por el pan. Del trabajo, a casa, a descansar.  Ya me expongo lo suficiente en el hospital y tampoco es cuestión de exponer a los demás. No podemos caer enfermos, hacen falta muchos sanitarios, cuando salgamos del hospital tenemos que aislarnos lo más posible en nuestros domicilios. Somos un grupo de riesgo y de transmisión por el contacto que tenemos con los enfermos y lo que no podemos hacer es  ir por a la calle contagiando a la gente y menos a los ancianos, a las personas con riesgo. Yo trabajé en una Residencia y, afortunadamente, no había ningún caso. Si entra el virus en esos lugares puede hacer mucho daño».
En el plano deportivo, Physiorelax Palencia Rugby Club femenino ha dado un salto cualitativo en esta temporada. «La pasada campaña mejoramos mucho y en la actual mucho más. Es un equipo que progresa año tras año. El problema que hemos tenido en esta temporada han sido las bajas, principalmente por lesiones».
Pese a todo, llegaron a jugar el play-off por el título, en el que cayeron en semifinales ante el líder de la liga, el potente Pingüinas de Burgos.Les queda por jugar el partido por el tercer y cuarto puesto, ante el VRAC en el Área de Puente Castro, en León. «Es el único encuentro que nos resta y quedó aplazado por el coronavirus.Nos hace muchas ilusión jugarlo y acabar en la tercera posición. Ya veremos si nos dan fecha para jugarlo cuando pase todo esto». Más complicado lo tendrá el equipo masculino. «Nuestro entrenador (David Calvo) juega con los chicos. A ellos les queda mucha más liga y los play-offs. Es más difícil cuadrar el calendario que en nuestro caso, pero espero que sea posible».
Cara a la próxima temporada, Patricia Lecuna espera «seguir una temporada más, aunque sea a costa de tener que viajar todas las semanas desde Torrelavega. Espero seguir y que salga el equipo y poder seguir con la progresión que estábamos realizando. Allí soy muy feliz». La jugadora cántabra, no quiere despedirse sin pedir «que nos quedemos todos en casa, que nos va a dar vida,  que nos hará posible volver a la normalidad mucho antes. Para aquellos que no lo respetan, tendrían que ver lo que nosotros vemos en los hospitales todos los días».