La Guardia Civil formula 3 denuncias por pozos ilegales

Alberto Abascal
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Las actas de infracción se levantaron en las zonas de Villanuño de Valdavia y Herrera de Pisuerga tras realizar un total de 36 inspecciones en la provincia

La Guardia Civil formula 3 denuncias por pozos ilegales

Un total de 107 personas han sido detenidas o investigadas por el Seprona de la Guardia Civil dentro de una campaña nacional de inspecciones en la que se han localizado 1.457 instalaciones ilegales de extracción de agua, de las que 1.410 son pozos y 47 balsas. Según los datos aportados por el instituto armado, se trata de la operación Mizu, encaminada a vigilar y controlar los acuíferos subterráneos y los superficiales. Bajo este prisma, Diario Palentino ha podido conocer de fuentes de la investigación que en la provincia de Palencia se han formulado tres denuncias, una por infracción a la normativa de aguas, otra a la de minas y la tercera contra el urbanismo y  la ordenación del territorio. Concretamente, una de las actas de infracción se levantó en la zona de Villanuño de Valdavia y las otras dos en la de Herrera de Pisuerga.
Según los datos aportados, las tres denuncias formuladas por la Guardia Civil en Palencia se derivan de las 36 inspecciones realizadas a lo largo y ancho de la provincia en el marco de esta macrooperación desarrollada a nivel nacional. Por lo demás y ya en el plano global de la operación,  a los detenidos e investigados se les atribuye delitos contra los recursos naturales y el medio ambiente, de distracción de aguas-usurpación y de defraudación de agua. Durante los cinco meses en los que se ha desarrollado la operación se han realizado 1.800 inspecciones para la localización de pozos ilegales e investigación de las extracciones ilícitas de aguas.
El Seprona ha formulado 2.198 infracciones, la mayoría catalogadas como incumplimientos a la normativa sobre aguas, pero también a la normativa sobre minas y urbanismo y ordenación del territorio.

CAMBIO CLIMÁTICO. La Guardia Civil recuerda que «la reciente aceleración del cambio climático, junto con el exponencial cambio de cultivos que se vienen produciendo en determinadas zonas, acompañado de una subida generalizada de las temperaturas, ha dado paso a una sobreexplotación del recurso hídrico fundamental para la vida, el agua».
Uno de los métodos más usados recientemente es la perforación de pozos para la captación de agua subterránea, una actividad ilegal que ha dado lugar a múltiples perforaciones por toda la geografía española. Pozos que, a su vez, conllevan un riesgo importante para personas y animales una vez abandonada la actividad, según resalta el Seprona, los agentes de la Benemérita especializados en materia de medio ambiente.