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«El festival de Aguilar crea tejido cultural»

DP
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El actor Fele Martínez recibe hoy el Águila de Oro

«El festival de Aguilar crea tejido cultural»

En los últimos años,  Fele Martínez ha establecido un vínculo muy especial con el Aguilar Film Festival (AFF). Ha sido miembro del jurado oficial, se le dedicó un ciclo especial, tiene una placa en una calle de Aguilar, entregó a su amigo y compañero Javier Gutiérrez el premio Águila de Oro y ha participado en las diferentes actividades complementarias. 

¿Qué supone para usted recibir el Águila de Oro del AFF?

Lo recibo con muchísima ilusión, precisamente por eso, porque me siento muy unido al festival. Mi hijo comenzó a caminar en Aguilar, y estoy muy, muy emocionado y con muchísimas ganas de ir, de veros a todos, porque es que ya casi se puede decir que sois mi familia.

Hay muchas ganas de volver a lo presencial, después de que la pasada edición fuera exclusivamente online ¿cómo ha vivido todo este período?

Afortunadamente no he dejado de trabajar, hemos mantenido la gira de teatro y, además, hemos tenido la suerte de que bolos que se podían caer, por aforo o porque se suspendían, se han podido posponer, exceptuando uno. Hemos podido salvar los muebles, a pesar de la situación general.

Ha establecido un vínculo muy estrecho con Aguilar, con el certamen ¿qué tiene de especial el festival para usted, qué destacaría?

Lo familiar que es. Cuando llegamos de invitados establecemos muy buena conexión. Creo que al estar todo centralizado, en la sede, acabamos coincidiendo todos y, además, Aguilar es un lugar que me encanta pasear. Además, con mi peque, como cada año descubre más cosas, ahora mismo voy a poder redescubrir a través de sus ojos. Sobre todo destacaría el ambiente que hay de relajación;  puedo ir a algún otro festival, pero el postureo que hay a mí me cansa bastante. Aahí todo es más natural, no sé si es por el frío. La gente se habla muy de tú a tú, de manera muy cercana. Por otro lado, de las actividades, me encanta poder ir por las mañanas con los peques a ver cortos con los niños. Es decir, todo de forma muy relajada, nosotros a Aguilar vamos a descansar, cosa que no suele pasar con otros festivales.

¿Considera que son necesarios festivales como el que se hace en Aguilar para poder difundir los cortometrajes y llegar al público?

Creo que son muy necesarios porque si no hubiera festivales no habría cantera de cineastas. Es la evolución natural de quien quiere hacer cine, empezar con cortos y luego pasar al largo. También es verdad que hay muy pocas ventanas de exhibición, a no ser que sea a través de las plataformas, porque en las televisiones generalistas no tienen cabida. Es Es una lástima porque horario en la parrilla tienen. Sí es muy importante que festivales como el de Aguilar  apuesten por el cortometraje. 

Este año el Aguilar Film Festival ha recibido más de 2.200 cortometrajes y de Castilla y León 80, destacando su calidad. Esto ha hecho que el festival impulse el certamen con actividades específicas para los cineastas y se otorguen dos premios en colaboración con la ECAM ¿qué le parece este tipo de iniciativas que incentivan la producción del corto?

Me parece muy necesario que se impulse y promueva este tipo de iniciativa para que los chavales y chavalas que quieran dedicarse a esto tengan oportunidad de formarse y hacer sus primeros trabajos. Decías que son 80 trabajos de aquí, eso es maravilloso, porque el sector se está moviendo, hay producción. Este tipo de iniciativas son muy importantes, porque estamos ante un festival como el de Aguilar consolidado, con prestigio, que crea tejido cultural y está creando vocaciones.

Además, usted inició su formación como intérprete en la Escuela Superior de Arte Dramático de Madrid ¿cómo recuerda esa época de su vida?

La recuerdo como muy excitante, todo nuevo, todo por abrir, como cuando llegan los regalos de Reyes, está ahí tu regalo y está todo envuelto, deseando abrirlo, fue maravilloso. Allí me encontré con los que son mis amigos con los que fundamos Sexpeare que fue una compañía de teatro que ha llegado a los 25 años de andadura y en realidad para mi fue el romper el cordón umbilical, empezar a caminar y vivir mi vida.

 Muy joven, con 20 años, consiguió el premio Goya al mejor actor revelación en 1996, gracias a su papel como protagonista en Tesis, ópera prima del director Alejandro Amenábar. Ha trabajado con los mejores directores, como Amenábar, Medem, Almodóvar ¿con cuál se queda?

Esto es como decir a quién quieres más a papá o a mamá, es muy complicado porque cada uno tiene sus fortalezas y sus valores. Yo me quedo con el universo de Medem, la genialidad de Pedro y de Alejandro la disciplina. Son tres genios cada uno y en su medida, son tres cabezas diferentes, pero a la vez son tres pilares fundamentales de la cinematografía española. 

De los papeles que ha interpretado ¿cuál le ha marcado más?

De los papeles que me han marcado sin duda para mí ha sido Chema, mi personaje en Tesis, porque en realidad fue el personaje que me cambió la vida. Estaba en la escuela y de pronto me vi rodando una película y a partir de ahí al verano siguiente otra y luego otra y otra, hasta que me ha llevado al Águila de Oro.

Y sigue sin parar ¿en qué está trabajando ahora?

Ahora justo acabo de terminar una película que se titula Bajo terapia. También vengo de  rodar otro largometraje con David Marqués que se titula En temporada baja. Sigo además con la función de teatro Anfitrión,  una obra con la que llevamos prácticamente un año y medio. También puedo hablar de proyectos nuevos, y es que ahora a mediados de diciembre colaboró en un corto de Eulalia Ramón y también estoy en un proyecto de un documental y otro corto.

ARCHIVADO EN: Aguilar Film Festival