El cubo vuelve a la vida

A.Benito
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La familia García Contreras se ha hecho con la gestión del establecimiento de titularidad municipal ubicado junto a la plaza de Abastos. El espacio reabre sus puertas tras cuatro años

El cubo vuelve a la vida - Foto: Óscar Navarro

Ilusionada y agradecida por la respuesta de la gente. Así se muestra la familia García Contreras, que desde el pasado viernes y hasta el mes de octubre gestionará el espacio gastronómico Hierro y Cristal, conocido popularmente como el cubo y rebautizado en esta nueva etapa como El Jardín de La Galería, en honor al otro establecimiento que regentan José Alejandro, María Isabel, Daniel y Alejandro.
«Siempre nos ha gustado mucho la zona y el local. Nos llevamos muy bien con el arquitecto que lo diseñó y consideramos que se trata de un espacio estéticamente muy bonito», afirman los gestores de este establecimiento de titularidad municipal ubicado junto a la emblemática plaza de Abastos, en la calle José María Hernández.
«Está claro que en estos momentos la gente prefiere el exterior, por eso hemos aprovechado la oportunidad; hay que moverse», continúa Alejandro Gutiérrez al tiempo que destaca la «buena acogida» que ha tenido el bar entre la población palentina. «La verdad es que el arranque ha sido mucho mejor de lo que esperábamos. Estamos muy contentos», asegura el joven. 
Gutiérrez también indica que a la familia no le importaría seguir con el negocio más allá del mes de octubre. «Todavía es pronto, pero sí que hemos pensado en la posibilidad de sotechar el cristal para evitar el frío en invierno y calefactar el local en caso de que la concesión se extienda en el tiempo», expresa esta familia de hosteleros que ve en este original espacio un magnífico escaparate de la ciudad.
Otra de las sorpresas que se han llevado los nuevos regentes del cubo es que el espacio disponible es mayor de lo que pudiera parecer. «Tenemos 18 mesas con cuatro sillas cada una», señalan. 
Cabe recordar que el bar llevaba cerrado cuatro años. De hecho, el proyecto se frustró al poco de comenzar cuando la anterior empresa que se hizo con la explotación decidió, en octubre 2016, echar el cierre tras denunciar graves deficiencias técnicas. La reapertura se ha intentado en varias ocasiones, pero no ha sido hasta ahora, con la licitación especial tras el Covid-19, cuando el espacio ha vuelto a la vida.