Presión vecinal contra la okupación de un chalé

J.B.I.
-

Propietarios de la Urbanización La Azucarera en Los Olmillos, con presencia de la Guardia Civil, obligan a una pareja a abandonar una vivienda unifamiliar a la que entraron tras forzar la puerta

Presión vecinal contra la okupación de un chalé

El pasado miércoles, en torno a las 15 horas, sonó la alarma del chalé número 12 en la Urbanización La Azucarera, situada cerca del complejo residencial Los Olmillos de Villamuriel. El aviso procedía de un inmueble propiedad de una entidad bancaria que una pareja de una minoría étnica decidió okupar ilegalmente. Antes habían forzado la cerradura del chalé número 6 de la misma zona. «Les debió gustar más la segunda vivienda unifamiliar a la que accedieron y allí se quedaron.Luego llamaron a la Guardia Civil para decir que les molestaba la alarma», explica una vecina de una vivienda familiar que prefiere no identificarse.
«Los vecinos intuímos que su idea era que empezaran a contar 48 horas, que es el plazo para poder forzar un desalojo, al pasar luego el tema al juzgado y complicarse todo en un proceso que puede durar años. Vino la Guardia Civil  y poco pudo hacer por las buenas para que se marcharan y el banco dueño del chalé aún no había puesto ninguna denuncia pese a avisarle para que actuara», añade.
Tras escuchar las conversaciones de la pareja okupa desde los patios colindantes al chalé okupado por la fuerza, sus propietarios decieron tomar cartas en el asunto. «Se les escuchó perfectamente decir que habían llamado a un amigo para romper cerraduras y que iban a dar de alta la luz, el agua e internet. Nos reunimos y decidimos actuar por nuestra cuenta», indica a DP Alfonso Gomez, otro vecino de la Urbanización La Azucarera.
Presión vecinal contra la okupación de un chaléPresión vecinal contra la okupación de un chaléLa presión vecinal provocó finalmente que ayer, miércoles, cerca de las 13 horas y casi dos días después, cesara la okupación ilegal del chalé número 12. «Yo les he amenazado y explicado que si no abandonaban la vivienda por las buenas iban a hacerlo por las malas. Vino la Guardia Civil y dijeron que se iban, pero tuvimos que llamarla de nuevo y junto a varios vecinos más, los agentes que volvieron y la presencia de las cámaras de La 8 Palencia los okupas recapacitaron y empezaron a cargar sus cosas en una furgoneta», añade.
apoyo vecinal. Alfonso Gómez explica que los vecinos le daban las gracias tras increpar a la pareja causante de una situación indeseada al poder generar conflictos y que se fue profiriendo insultos y amenazas. «Que sepáis que dejáis a una famila en la calle. No nos alquilan nada, no nos queréis», espetó la pareja a los vecinos que forzaron su marcha de la vivienda okupada.
«He llamado al banco para decir que pago una cerradura nueva de mi bolsillo», indica Alfonso Gómez, y la vecina que no se identifica concluye: «Queremos dejar claro que no somos racistas. Hay un vecino en la zona de la misma etnia que esta pareja. Trabaja en venta ambulante, la relación es buena y nunca causó un solo problema».


Presión vecinal contra la okupación de un chalé
Presión vecinal contra la okupación de un chalé - Foto: Óscar Navarro