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Aliados contra la falta de vivienda en el medio rural

Carlos H. Sanz
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Jóvenes, propietarios y administraciones, decididos a abordar de forma conjunta las carencias residenciales

Aliados contra la falta de vivienda en el medio rural

Frómista albergó ayer la celebración de las Jornadas de Acceso a la Vivienda que los centros de desarrollo rural Carrión de los Condes y Carrión y Ucieza organizaron para «buscar soluciones conjuntas a las carencias residenciales en el medio rural». Bajo el lema de Retos para hacer de la España Vaciada un lugar para vivir, tuvieron lugar varias ponencias y mesas de debate que desembocaron en la conclusión de que «a problemas colectivos hay que dar soluciones colectivas».

Así lo explicó Violeta Aguado Delgado, técnica de Desarrollo Rural del CDR de Carrión de los Condes, quien ha participado en la organización de unas jornadas que atrajeron a casi un centenar de personas, entre ellos jóvenes con problemas para acceder a una vivienda en el medio rural, propietarios y representantes de las administraciones locales.  

«La gran conclusión de estas jornadas ha sido que la carencia residenciale en el medio rural no es una problemática individual. Nos hemos encontrado con mucha gente que creía que su caso era particular, pero nos hemos dado cuenta de que se trata de una dificultad colectiva y, por lo tanto, la solución debe pasar por el trabajo conjunto de  administraciones, propietarios e, incluso, por nuevas formas de construcción y alternativas a la hora de habitarlas como el cohousing o coliving», detalló Violeta Aguado. 

Nueva plataforma. Durante el encuentro se presentó la Plataforma Volveralpueblo.org, un espacio para «fomentar el asentamiento y la fijación de población en el medio rural a través de un banco de viviendas, tierras y ofertas de trabajo». Así mismo, se realizó la presentación oficial de la campaña No me quiero ir, «dirigida a concienciar a la población sobre la necesidad urgente de facilitar el acceso a la vivienda a aquellas personas que quieren permanecer en sus territorios». 

Durante la mañana, tuvo lugar una mesa redonda formada por representantes de administraciones locales que han apostado por llevar a cabo pequeñas iniciativas de promoción de la vivienda pública en sus municipios.

Ya por la tarde, la abogada Victoria Posadas Silió protagonizó una charla en la que se abordaron las principales dudas legales en relación a los alquileres; y, a continuación, Sandra Ámez Sáez, presidenta del Consejo de la Juventud de Castilla y León, dio a conocer las diferentes ayudas y subvenciones disponibles en relación al alquiler, compra o reforma de viviendas. 

Para cerrar el día, se presentaron diferentes iniciativas nacidas desde la población civil que suponen una alternativa a la escasez de vivienda en los municipios, desde las cooperativas de viviendas al cohousing, término anglosajón bajo el que se enmarca un modelo que establece la unión de un grupo de personas para diseñar sus casas a su medida, compartiendo los espacios y servicios comunes. También se expusieron experiencias de coliving, otra forma de vivienda colaborativa en la que se comparte con los vecinos no solo diferentes zonas comunes sino también momentos, experiencias, proyectos sin renunciar a un pequeño espacio de intimidad.

Concienciación. Estas jornadas se han enmarcado en el programa de sensibilización y concienciación sobre la despoblación y la necesidad de emprendimiento en el medio rural, financiado por el Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030 que desde el año 2018 ha sido ejecutado por los más de veinte Centros de Desarrollo Rural pertenecientes a la ONG de ámbito estatal Coceder. 

Esta entidad, presente en nueve comunidades autónomas, lleva más de 40 años luchando para evitar la despoblación del medio rural y mantener el nivel de bienestar de la gente que todavía lo habita. Desde sus centros se ofrece un servicio integral de apoyo a quienes deseen asentarse en un pequeño municipio.

«Este programa pretende así aumentar el potencial de los territorios, demostrando que son lugares aptos para la vida y que aún albergan oportunidades. Así lo ha demostrado la experiencia de los primeros 4 años de vida de un proyecto que ha dado lugar al asentamiento de nuevas familias, la creación de empleo y la facilitación de recursos que pueden servir para evitar el abandono de las áreas rurales», explicaron.