scorecardresearch
Mariti Vela Prieta

Mariti Vela Prieta


Construir la paz

17/01/2022

Ante la situación mundial actual y el egocentrismo y relativismo reinante, parece algo imposible. Una utopía de unos pocos locos soñadores. Pero no es ninguna utopía, sino el fruto de un compromiso compartido. Todos podemos colaborar en la construcción de un mundo más pacífico. Sin embargo, tendremos que hacerlo partiendo del propio corazón y de las relaciones en la familia, en la sociedad y con el medioambiente, y extrapolarlo a las relaciones entre los pueblos y entre los Estados. El Papa Francisco propone tres caminos para construir una paz duradera. En primer lugar, el diálogo entre las generaciones, en medio de las dificultades, como base para la realización de proyectos compartidos. Partiendo de que el diálogo significa escucharse, confrontarse, ponerse de acuerdo y caminar juntos. Viviendo en el presente podemos revisar el pasado y aprender de la historia tratando de sanar las heridas que a veces nos condicionan; igualmente podemos vislumbrar el futuro para alimentar el entusiasmo y la esperanza. Unidos podremos aprender unos de otros.
En segundo lugar, la educación, como factor de libertad, responsabilidad y desarrollo que exige que se le destine una inversión mayor que en armamento. Una educación que rompa barreras y construya puentes y que vaya acompañada de un consistente compromiso hacia la cultura del cuidado. Un pacto centrado en la fraternidad y en la alianza del ser humano con su entorno.
Y, por último, el trabajo para una plena realización de la dignidad humana.  Es el trabajo digno la base sobre la cual se construyen en toda comunidad tanto la justicia como la solidaridad. El trabajo es una necesidad, parte del sentido de la vida en esta tierra, camino de maduración, de desarrollo humano y de realización personal. Es el lugar desde donde se puede construir un mundo más habitable y hermoso. 
Estos tres elementos son esenciales para la gestación de un pacto social sin el cual todo proyecto de paz es insustancial. Empecemos, pues, a construir esa paz tan necesaria para la humanidad.

ARCHIVADO EN: Papa Francisco