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El código ético recupera los regalos de cortesía

SPC
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La propuesta modifica la regulación aprobada con Ciudadanos y recoge que la adhesión se tendrá que efectuar a través de un documento escrito

El portavoz de la Junta, Carlos Fernández Carriedo, a su llegada a la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno. - Foto: Ical

Los altos cargos de la Junta de Castilla y León podrán volver a recibir regalos de cortesía pero seguirán sin poder aceptar invitaciones, comidas o entradas a cualquier tipo de espectáculo o acontecimiento deportivo, lúdico o cultural. Así lo establece la propuesta de actualización del Código Ético y de Austeridad que la Junta ha remitido a las Cortes, en la que se mantiene que no podrán aceptar ningún tipo de regalo, salvo «las muestras de cortesía habitual», una excepción que también se aplica a las invitaciones, en las que se establece su prohibición «salvo que obedezcan a criterios de representación institucional».

Unas modificaciones que ayer anunció el portavoz y consejero de Economía y Hacienda, Carlos Fernández Carriedo, que explicó que a partir de este momento serán las Cortes quienes deberán ratificar o enmendar el texto, y lo devolverán a la Junta de Castilla y León para su aprobación mediante acuerdo en Consejo de Gobierno. Sobre la consideración de «cortesía habitual», puso como ejemplo la visita de un consejero o alto cargo a un centro de discapacidad donde se le hace un regalo de una artesanía que puedan realizar en el mismo, pero añadió que siempre quedará en depósito en la Consejería. En todo caso: «Un jamón, no», aclaró.

De hecho, la Comisión de Ética Pública propone, según la Junta, «exclusivamente matizaciones» para solucionar «ciertas discordancias» sobre el texto que se había aprobado durante el anterior gobierno de coalición autonómico entre PP y Ciudadanos. Así, se plantea unificar los apartados cinco y seis del punto cuarto en un único apartado cinco, «a fin de superar la contradicción actualmente vigente», y en consonancia con lo establecido en los códigos de Galicia, Madrid Cataluña, Valencia, Cantabria, Castilla-La Mancha, Baleares, Navarra o el País Vasco y de la propia Unión Europea (UE).

La redacción propuesta es la siguiente: «No podrán aceptar, en consideración a su cargo, ningún tipo de regalo ni beneficio de cualquier naturaleza, salvo las muestras de cortesía habitual, objetos conmemorativos, oficiales o protocolarios que le puedan ser entregados en razón de su cargo».

En el supuesto de que reciban regalos de escasa entidad o valor residual, el documento establece que deberán quedar a disposición de la consejería o entidad a la que pertenezca el alto cargo. Además, y ante cualquier otro tipo de regalo,  estos procederán a su devolución a quien lo haya ofrecido. «Cuando, por cualquier circunstancia, no pudiera hacerse efectiva la devolución de los regalos recibidos, se remitirán a la consejería competente en materia de patrimonio para su incorporación al patrimonio de la Comunidad», añade la propuesta remitida por la Junta.

Por último se especifica la necesidad de que la adhesión de los altos cargos al código ético se efectúe a través de un documento escrito remitido al Registro de Bienes y Actividades de los Altos Cargos en el momento de la toma de posesión. Finalmente, la Junta indicó que el debate en las Cortes dará opción a los grupos parlamentarios a ratificar o enmendar el texto.