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José María Ruiz Ortega

Estampas rurales

José María Ruiz Ortega


El pozo Airón

22/10/2022

Dice mi amigo Roberto Gordaliza que investigue por qué hubo un pozo Airón en mi pueblo. Un vocablo popular en toda España lo del Pozo Airón, referido a cascadas, humedales de arroyos y multitud de pozos. En este caso surge esa denominación a principios del siglo XX por la búsqueda del agua en una zona tan árida de Tierra de Campos como es Mazariegos. Cuando deciden hacer un pozo dentro de la localidad como abrevadero, lavadero y posible agua de boca, ya que el agua de abastecimiento había que recorre media legua hasta el Pozo Bueno, nace, como muchos topónimos, del lenguaje del pueblo que al ver un pozo de seis metros de diámetro y gran profundidad a alguien se le ocurrió llamarlo pozo Airón, sin más.
Airón fue un dios indígena que estaba arraigado en la Hispania prerromana. Una deidad, cuyo culto fue respetado por los romanos, relacionado con aguas profundas y también con simas, lagunas, fuentes o parajes. Es un topónimo que se puede encontrar en más de cien localidades de toda España y tienen una relación directa con ese dios del inframundo, en su aspecto negativo y positivo, cuya antigüedad se remonta al neolítico (entre 6.000 y 3.000 años a. C.). Por lo que el pozo Airón de principios del siglo XX en mi pueblo viene significar un pozo con un brocal muy ancho y profundo, como algo abundante. De hecho, en el lenguaje popular se asentó la frase con otro significado y se motejaba a la persona que malgasta o despilfarra: es «como el pozo Airón». Sin ese inframundo o mundo de los muertos y del cielo, donde se suponía que moraban los dioses.
La verdad es que dentro del casco urbano de un pueblo, contemplar un pozo de seis metros de diámetro, revestido con un perímetro de ladrillo cara vista, con cuatro ventanales dotados con poleas para extraer el agua era algo grande, extraordinario. Así se denominó al pozo Airón durante años hasta que se decidió cegarlo, dado su nulo uso al llegar el agua del Canal de Castilla y luego de la mancomunidad al suministro domiciliario. Pero, desde luego, bastante lejos la doble identidad del dios prerromano Airón, donde habita la muerte y también la vida emerge del mismo.