"La época de las mayorías absolutas ha terminado"

Laura Burón
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Portavoz de los socialistas en la Diputación desde hace cuatro años, cree que la coordinación es un eje fundamental para poder ofrecer al medio rural mejores servicios y aprovechar al máximo los recursos

"La época de las mayorías absolutas ha terminado" - Foto: Sara Muniosguren

La mejora de servicios públicos y privados y la extensión de las redes de telecomunicaciones a todos los municipios son de las medidas que el PSOE plantea contra la despoblación. 
¿Con qué palabras definiría este mandato que está a punto de concluir en la Diputacion?
A nuestro modo de ver han sido cuatro años perdidos, con las mismas políticas, haciendo lo mismo que en mandatos anteriores y, por tanto, con un resultado que va a ser el mismo. Si no se modifica lo que se realiza en cada acción política y hay un continuismo al final los resultados son los mismos. Al final, los grandes problemas, como puede ser la despoblación, se van acrecentando y los desequilibrios territoriales continúan.
¿Ha habido alguna propuesta del PSOE que no ha salido adelante por estar en la oposición?
Nuestra gran propuesta, y así lo hemos hecho planteando enmiendas en todos y cada uno de los presupuestos de este mandato, ha sido apoyar con una cantidad presupuestaria el desarrollo de la fibra óptica y de las redes de telecomunicaciones en el medio rural. Que nadie espere una industrialización del medio rural. Lo que nos queda es acercar los productos que generamos, por ejemplo, con pequeños productores o de turismo a través de las redes a grandes consumidores o a otros mercados. En todos los momentos y en todos los presupuestos nos han dicho que no, que no se iba a consignar porque no es competencia de la Diputación, lo que chirría bastante con la valoración de la presidenta de que es el gran objetivo a desarrollar en el próximo mandato.
El escenario político ha cambiado, con más fuerzas políticas. ¿Cómo cree que puede afectar eso a la conformación de la Diputación?
Estamos entrando en una fragmentación de voto donde las mayorías absolutas cada vez van a ser más raras. Es cierto que cualquiera que conozca como se distribuye el voto en la Diputación, con siete partidos judiciales, cuatro de ellos eligiendo un solo diputado, desvirtúa en cierta forma la representatividad dentro de la Institución. Son las normas del juego y están asumidas y el objetivo claro es que no existan mayorías absolutas y empezar a plantear determinadas cuestiones que sean positivas para todos y que entre todos seamos capaces de construir algo mejor para nuestra provincia.
Los resultados de las elecciones generales han sido buenos para el PSOE y el CIS habla de su victoria en la Junta. ¿Qué pasará en la provincia?
Es un voto diferido, a través de los concejales, de la representación que tenemos en los Ayuntamientos. El aventurarse a extrapolar resultados nacionales o encuestas regionales a una situación donde lo que afecta es el voto directo a una candidatura donde cada vez se diferencia más signos de personas, es decir, gente a la que le gustan las personas de una candidatura y le van a votar aunque no coincidan ideológicamente, porque entienden que hacen una buena gestión, es aventurarse mucho. Nosotros nos hemos empleado en estos cuatro últimos años en generar las mejores candidaturas posibles en los partidos judiciales donde verdaderamente hay más partido, como son el de Palencia, Saldaña, Cervera y de Carrión.
¿En este momento político cree que sigue primando la persona por encima del partido en los pueblos?
Estoy convencido de que pasa, aunque también es cierto que ha habido una vorágine de presentación de candidaturas. Estoy seguro de que estamos en niveles récord de número de candidaturas en la provincia. Hay pueblos, como por ejemplo, en Hontoria de Cerrato con seis. Lo veo como algo positivo en el sentido de hay una implicación por parte de la ciudadanía, una preocupación por el ámbito municipal y rural y ganas de cambiar las cosas, desde puntos de vista distintos.
Ese fraccionamiento se va a dar en los Ayuntamientos y la cuestión es saber hasta dónde va a afectar a la representación en la Diputación. La época de las mayorías absolutas ha terminado y estamos luchando por que en la Diputación haya posibilidad de pactos puntuales, no se pueda aplicar política de rodillo y donde todos podamos ser considerados en las aportaciones. Nosotros hemos planteado una oposición útil, como un reparto de fondos objetivo, de impulso de la fibra óptica, de la lucha contra las ruinas en el casco urbano. 
Hemos puesto encima de la mesa una mejor coordinación y una comarcalización de los servicios sociales para posibilitar que empresas pequeñas, fundaciones y asociaciones puedan concurrir en mejores condiciones frente a un gran contrato. Son propuestas en positivo que no han sido tenidas en cuenta y si se pierden las mayorías absolutas estoy seguro de que van a debatirse.
¿El PSOE está abierto a tener en cuenta propuestas de otros partidos o hay algunos que se quedan fuera de esa posibilidad?
Hablamos de defensa de nuestro programa pero hay determinados partidos políticos , como Partido Popular y Vox si obtiene representación, con los cuales es complicadísimo llegar a un acuerdo de Gobierno. A acuerdos puntuales y de gestión, estoy seguro que somos capaces de llegar, porque al final los intereses de la provincia tienen que estar por encima de los intereses de los partidos. Pero es utópico pensar que pueda existir un acuerdo en la provincia PSOE-PP para gobernar.
La despoblación es el mayor problema, ¿cuáles son las propuestas del PSOE para paliar la situación?
Este problema viene por cuatro vías. Una de ellas es la prestación de servicios privados; hay que poner encima de la mesa más medios. Al hablar de servicios privados hablo del drama que supone que en un pueblo se cierre una tienda, una peluquería o servicios de este tipo que, al final, lo que hace es alejar a los ciudadanos de tener unos servicios mínimos vitales y básicos. Hay que dotar de mejores condiciones y ayudas, no solo al inicio de las actividades, sino también al mantenimiento de la actividad.
Los servicios públicos son imprescindibles y se tienen que seguir manteniendo en el medio rural. En este asunto tiene mucho que decir la Diputación, reclamando a la administración regional servicios sanitarios, educación, su mantenimiento y su mejora.
El tercer tema a tratar es el empleo y la vivienda. No puede ser que en esta cuestión haya unos desequilibrios tan grandes en la provincia. Hay que acercar las empresas al medio rural y en ese papel las nuevas tecnologías nos dan la oportunidad de descentralizar los centros de producción y poder llegar e puntos que ahora son inimaginables a otros nichos más grandes. Y en nuestros pueblos no puede ser tan complicado el acceso a la vivienda. Creemos que nadie demanda vivienda y cuando lo hay, los precios son abusivos. Ahí es donde se tienen que volcar las administraciones estableciendo condiciones e incluso modificando normativas. No se puede pedir lo mismo a alguien que se va a asentar en Mazariegos que a que va a construir en Parquesol. 
Otra cuestión que hay que trabajar es la identidad. A la manifestación de La España Vaciada acudían plataformas como Teruel Existe o Soria ya y Palencia no tiene ni tan siquiera una entidad propia creada. Si no tenemos esa identidad no tenemos esa parte cultural que hay que reforzar y que debe establecer la Diputación. El mayor logro tiene que ser dejar de oír en los pueblos a un padre o a una madre a sus hijos «Marcha que aquí no tienes futuro». Abanderar esa lucha es la propia Diputación, estableciendo un medio rural moderno, con oportunidades y donde es posible realizar un proyecto vital, con unas garantías mínimas.
Más allá de la despoblación, ¿cuál va a a seguir la siguiente prioridad del PSOE en la Diputación?
La coordinación de todos los servicios sociales y de todos los agentes que hay en el medio rural trabajando. Tenemos una oportunidad de retorno de la población que puede ver cómo estableciendo unos sistemas bien coordinados de servicios sociales, se genera una oportunidad de desarrollo en el medio rural. 
También hay que poner encima de la mesa la autonomía municipal ante todas las cosas, es decir, el reparto de los fondos de la Diputación tiene que ir dentro de una política general, pero el acceso no puede ser a través de numerosísimas convocatorias que generan una burocracia absurda y gasto en administración. Esto provoca que los recursos de la Diputación estén destinados a la fiscalización de esa amalgama de subvenciones en lugar de a unz mejor atención y prestación de servicios a los Ayuntamientos.