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El centro será una zona de bajas emisiones en 2023

Carlos H. Sanz
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El Ayuntamiento ratifica hoy este compromiso para acceder a inversiones por 3,5 millones de euros y modificar la movilidad urbana a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia

El centro será una zona de bajas emisiones en 2023 - Foto: Pedro Flórez

La Junta de Gobieno Local dará hoy un importante paso en tanto que inicia el camino que transformará el centro de la ciudad, y concretamente la parte comprendida entre las vías de ferrocarril, el río Carrión y los parques del Salón y Jardinillos, en una zona de bajas emisiones en 2023, lo que afectará a la movilidad y el transporte urbano.

Una ZBE es un área en la que el acceso a determinados vehículos está restringido debido a sus emisiones, a partir de la teoría de que si se prohíben los vehículos más antiguos, teóricamente los más contaminantes, los que circulen emitirán menos gases contaminantes y se conseguirá un aire más limpio.

El documento que hoy recibirá el visto bueno de la Junta de Gobierno Local compromete al Ayunamiento a tener implantada esta zona en dos años, algo a lo que, por otra parte, obliga la Unión Europea a las ciudades. El camino que hoy inicia la capital le permitirá acceder a inversiones por valor de 3,5 millones de euros que ayuden a alcanzar ese objetivo, financiadas con cargo al Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia promovido por el Gobierno a través de los Fondos Next Generation.

 La apuesta del equipo de Gobierno, tal y como reconocía ayer a DP el responsable de la Edusi, Alfonso Polanco, es caminar hacia un modelo «que limite el acceso a los vehículos» a esta parte de la ciudad. «Eso no quiere decir que no puedan entrar, ya que el modelo que proponemos no es de peatonalizaciones duras, sino una transformación progresiva similar a lo que estamos haciendo en Mayor Antigua», sostuvo.

«Según se vayan dando soluciones a la gente se irán cerrando las calles al tráfico, pero tenemos que facilitar que los residentes, el comercio, el transporte público y el reparto coexistan. Por eso abriremos un proceso de participación a través del Plan de Movilidad, que es un documento prioritario, con el comercio, los vecinos y la hostelerí para ver las preferencias y cómo lo acomodamos», señaló el teniente de alcalde.

El resultado será el de menos coches en la vía pública, tanto en marcha como estacionados, circulaciones a no más de 20 kilómetros/hora y prioridad para los peatones y las bicicletas. Todo eso en un plazo de dos años, aunque con una implantación progresiva.

 El Ayuntamiento ya tiene claro en qué invertirá los 3,5 millones que recibirá del Gobierno para alcanzar este objetivo. Son cinco ejes y uno de los principales es la conexión del parque de los Jardinillos con la calle Mayor, para lo que ya dispone de la mitad, 700.000 euros concedidos por la Junta. Si el Gobierno acepta, la aportación municipal se reduciría al 10% del coste total, lo que permitiría también ampliar los itinerarios peatonales seguros y accesibles a las calles aledañas, es decir, en el triángulo formado por las calles de Eduardo Dato, Antonio Maura e Higinio Aparicio, lo que reduciría el tráfico hacia Jardinillos, potenciando el uso peatonal del nuevo bulevar.

Otro eje de inversión son los carriles-bici, a través de dos proyectos: la conexión de la capital con Villalobón y con la vía verde del tren burra. Con esta última se conseguiría completar la primera fase de Palencia Río que se va a llevar a cabo, y que consiste en la puesta en valor de la ribera en el barrio de San Antonio y su conexión con el Segundo Sotillo.

La mejora de la iluminación de los pasos de cebra de la ciudad y la elevación de aquellos ubicados en zonas más vulnerables para el peatón, es otro eje de actuación que contempla el Consistorio. 

También se trabajará en el aumento de la accesibilidad en las paradas del transporte público, eliminando las dársenas, lo que permitirá hacer las avenidas más grandes con la creación de plataformas al nivel del acerado.

Y, por último, el Ayuntamiento prevé la adquisición de un camión eléctrico para los trabajadores municipales del cementerio, con el fin de ensayar el transporte cero emisiones para su aplicación a otros servicios municipales.