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Las rebajas finalizan con menos ventas que en 2019

Ismael Martín
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Tras dos años difíciles para el sector, las atractivas ofertas atraen a un mayor número de clientes. La recuperación postpandemia es lenta por la elevada inflación y la falta de regulación

Las rebajas finalizan con menos ventas que en 2019 - Foto: Óscar Navarro

Las rebajas llegan a su fin en la capital y es momento de hacer balance. Las diferentes asociaciones de comercio apuntan que se ha notado un aumento del volumen de las ventas respecto a estos dos años marcados por la covid, pero sin alcanzar los niveles prepandemia. «Este año las rebajas han sido regulares para las expectativas que teníamos. Ha habido gente a la que le ha ido bastante bien, pero en cambio otra esperaba muchísimo más», comenta María José López, presidenta de Palencia Abierta. 

En ese mismo sentido se pronuncia Fernando Tejerina, presidente de la Federación del Comercio Palentino (Fecopa), quien asegura que «se ve gente en las calles, pero compran pocos». Por su parte, Domiciano Curiel, presidente de la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA), resalta que «las negativas previsiones de cara al otoño no resultan buenos indicadores para el fomento del consumo. Si te están diciendo que viene el lobo, la gente es más precavida». 

La campaña de rebajas ha tenido un transcurso con variaciones. «Empezó fuerte los primeros 15-20 días, pero después se ha relajado bastante en agosto, que siempre es un poco complejo», señala Curiel. «Históricamente se reducen las ventas porque la ciudad se vacía. Sin embargo, este año la afluencia de turistas ha paliado un poco la situación. Mucho tiene que ver la exposición con motivo del centenario de la catedral», añade. Al respecto, la presidenta de Palencia Abierta, María José López, explica que «hay más turismo ahora, pero sobre todo de la gente que tiene vínculos con Palencia, viene a pasar unos días y tiene mucho aprecio al comercio pequeño». 

Entre los factores que explican los resultados de este verano se encuentra también la inflación con la subida generalizada de los precios, que ha repercutido tanto en la demanda como en la oferta. A ello se une la preferencia de la gente por el ocio. «La sociedad ha cambiado de prioridades y se ha dedicado mucho a viajar, lógico pues es algo que no ha podido hacer estos dos últimos años», destaca López.

Las duraderas e intensas olas de calor han sido un hándicap en el desarrollo de la campaña de rebajas. «No se puede negar que el calor genera menos capricho en las personas por adquirir un determinado producto y se conforman con menos. También cambian un poco los horarios de salida a la calle y prefieren realizar otro tipo de actividades como ir a la piscina», afirma el presidente de ATA. Desde Palencia Abierta también inciden en el cambio de hábitos de los clientes tras la pandemia. «Cuando saltó la pandemia hubo mucha gente que se acostumbró a comprar por internet, pero otra mucha se concienció de la importancia del pequeño comercio. Esa valoración hizo que ganásemos a gente al mismo tiempo que perdimos a otra», destaca María José López. 

regulación. Si hay algo en lo que coinciden las asociaciones es la necesidad de regular el período de rebajas pues se está perdiendo la esencia de lo que significan en favor de los descuentos y promociones puntuales que se dan a lo largo del año. «Llevamos años que se pierde un poco de fuerza porque no está ya muy establecido el período de rebajas. Ahora con ciertas promociones online hacen que las rebajas no sean lo mismo que antes», confiesa Curiel, quien pide un poco de sentido común porque no puede ser que muchos establecimientos repongan producto en rebajas. «No podemos hacer una promoción de mitad de temporada a primeros de octubre como hacen algunos comercios. Las rebajas siempre han sido históricamente para sacar el producto a un precio mucho más ventajoso, pero lo que quedaba, no reponerlo», añade.

Tras un período de rebajas mejor que el pasado año, pero lejos de lo deseado, afrontan los próximos meses con temor ante las previsiones de un otoño caliente. «Esperemos que no se cumplan», admite Fernando Tejerina. Ante este escenario, «tenemos que mantener la ilusión, es nuestro medio de vida, nuestro trabajo, lo vamos a hacer lo mejor posible e intentar que la gente vea el atractivo de hacer esas compras en una ciudad pequeña como Palencia. Un poco por todo, pero sobre todo porque es una manera de mantener la ciudad viva. El comercio es importante», destaca la presidenta de Palencia Abierta.