Del obrador al súper

Rubén Abad
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El Valle distribuye desde sus instalaciones a panaderías y tiendas de alimentación de toda la provincia. La firma, radicada en Saldaña, ha extremado las medidas de protección

Del obrador al súper

Detrás de cada producto que llega estos días a los lineales de los supermercados o tiendas de barrio hay auténticos profesionales que se están dejando la piel para mantener abastecidos a los palentinos. Uno de esos ejemplos lo encontramos en la panificadora El Valle de Saldaña, donde sus trabajadores siguen al pie del cañón elaborando día a día el pan que consumen los palentinos que residen en más de un centenar de pueblos en el triángulo que forman los municipios de Guardo, Carrión de los Condes y Sahagún (León).
Llegan hasta estas poblaciones en cinco rutas distintas y extremando las medidas de protección para evitar contagios. Por ejemplo, el producto llega empaquetado para que no lo toque nadie, solo el repartidor, que lleva guantes.   «También hemos conseguido que la gente deje una bolsa a la puerta de casa con el dinero correspondiente, evitando así el contacto directo entre empleado y cliente», apunta el gerente de la empresa, Isaac de Prado. El Valle, además, sirve en supermercados, panaderías y tiendas de alimentación, donde los problemas son menores, pues descargan la mercancía y no hay un trato tan cercano como en el servicio domiciliario.
Reconoce De Prado que tanto él como sus compañeros están «con el miedo metido en el cuerpo» y destaca el «comportamiento ejemplar» que están teniendo sus trece empleados, «que se han volcado desde el primer momento y están siempre dispuestos a echar una mano». Un sacrificio que también se ve recompensado con gestos de cariño de quienes están al otro lado. «Hace unos días una señora nos dijo que éramos unos héroes por seguir trabajando en estas circunstancias. No lo somos, pero muestras de afecto como esta nos enorgullecen y animan».
Por lo demás, guantes, mascarilla, jabón y geles desinfectantes se han convertido en parte del uniforme y una herramienta más en las furgonetas de reparto. Además, como medidas complementaria, ni en las oficinas ni en el obrador entra nadie ajeno a la empresa (clientes y proveedores incluidos) para que no se contamine el entorno.
20% para hostelería

En la panificadora El Valle no están teniendo, por el momento, ningún problema con el servicio domiciliario, aunque su negocio se ha visto bastante perjudicado por el cierre de la hostelería.
Este sector supone más de un 20 por ciento de su facturación, y se ha paralizado de lleno. Muestra de este parón obligado por las circunstancias es que por primera vez en la historia de El Valle, el camión que viaja todos los jueves a la capital para abastecer a sus clientes, tuvo que quedarse en tierra.