Una persona muere en Italia cada 2 minutos infectada por COVID

Agencias
-

A pesar de estabilizar la curva de contagios, la nación transalpina se encuentra en alerta extrema con más de 700 decesos diarios y cuatro muertos por cada 100 nuevos positivos

Una persona muere en Italia cada 2 minutos infectada por COVID - Foto: ANGELO CARCONI

Un muerto cada dos minutos, cuatro fallecidos por cada 100 casos positivos. Las cifras de mortalidad por coronavirus en Italia, ya similares a las de principios de abril, son en estos momentos el lado más negativo de la evolución de la pandemia, mientras Gobierno y ciudadanos miran con ansiedad hacia la cercana Navidad.
Los expertos aprecian una ligera mejora de la curva de contagios, pero el alto número de hospitalizados y fallecidos, más de 700 este último día, llama a no bajar la guardia, mientras gran parte del país, tanto en el norte como en el sur, sigue confinado como «zona roja» por la alta transmisión del virus.
Según Gianni Rezza, director general del Ministerio de Sanidad, se está dando una cierta estabilización en el número de positivos, incluso «quizás una ligera disminución», con 34.282 nuevos casos ayer después de haberse alcanzado los 40.000 en días pasados.
Pero las cifras de decesos no dan lugar al optimismo. Según los últimos datos, en 24 horas murieron 753 personas, en línea con los 731 del pasado martes, un fuerte repunte desde la media de 550 que venían registrándose la últimas semanas y una cifra no vista desde el 3 de abril.
Los expertos destacan que en la última semana del 11 al 17 de noviembre los nuevos contagios ascendieron a 242.620, frente a los 235.660 de la semana precedente, un aumento de apenas el 3 por ciento y que indica una ralentización de la curva.
Pero en el caso de los fallecidos, con cuatro muertos por cada 100 casos, Italia es el tercer país del mundo, solo por detrás de México e Irán. Esa tasa es en Alemania de 1,6 y de 2,8 en España, por ejemplos.
La situación también es compleja en Francia, donde ya se han superado los dos millones de contagios desde el inicio de la pandemia.
Por eso, el Gobierno galo descartó a corto plazo levantar el confinamiento de la población para combatir la pandemia previsto hasta el 1 de diciembre, pero no excluyó «adaptaciones» que podrán ser anunciadas la semana próxima por el presidente, Emmanuel Macron.
El portavoz del Ejecutivo, Gabriel Attal, indicó que el país está «lejos de un desconfinamiento» porque «la situación sigue siendo grave» y «los sanitarios del país continúan bajo una presión extrema».