TIEMPO MUERTO

Diego Izco

Periodista especializado en información deportiva


Una crítica dura

31/10/2020

La maquinaria ha parado. Una llamada a tiempo. Un pacto tácito. Un «¡Protejamos a los nuestros, carajo!» de alguien con voz, voto y autoridad. Un silencio cómplice y un choque de manos en la oscuridad… y ya no se habla más del affaire Benzema-Vinicius. ¿Que no saben cuál es? Llegaron tarde. Ya no interesa airearlo, aunque les garantizo que en otras circunstancias y sobre todo en otro equipo una circunstancia así habría reventado el vestuario, habrían hablado de guerra civil y tendríamos seriales y alguien encontraría a un primo de Benzema capaz de decir «no soporto a los brasileños» y, viceversa, a un colega del séquito de Vini Jr (lo que pone en la camiseta del muchacho) asegurando que «Benzema es un dinosaurio». Pero no, si algo ha hecho mal el Barça es destruirse desde adentro y si algo ha hecho bien el Real Madrid ha sido protegerse: foto en Valdebebas, selfie en las redes sociales, sonrisas y aquí no ha pasado nada. ¿Que qué pasó, insisten? Responder a la segunda es de buena educación: un vídeo de Telefoot en el descanso del Moenchengladbach-Real Madrid capta al nueve blanco hablando con Mendy: «Él hace lo que quiere. Hermano, no juegues con él… Madre mía, juega contra nosotros». Y no lo dice sonriendo. No era una bromita entre compañeros -lo dice en francés, para que el muchacho no entienda- de la que salir con un mensaje motivador, una palmadita en el pecho, «sal ahí y céntrate, niño, que estás jugando horrible: respira y disfruta». Era una crítica dura que, tirando del hilo y leyendo entre líneas, puede tener mucho que ver con esa extrañísima e inexplicable decisión de Zidane de no confiar en Vinicius. ¿Cómo es posible que zeta-zeta no crea abiertamente en el jugador más desequilibrante de la plantilla?, dicen algunos. Pues quienes leen el fútbol mejor que usted, que yo y que Vini (incluyo a Benzema y a Zidane), algo saben.



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