Cuando la permanencia sabe a título

David del Olmo
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La segunda campaña del Palencia Baloncesto en la LEB Oro fue la más sufrida del club ] Se jugó la salvación en el play-out ante el Alcázar ] Final feliz, con un 3-0

Mate de Frots ante el Melilla - Foto: Sara Muniosguren

El Palencia Baloncesto ha luchado por las primeras posiciones, títulos incluidos, en las últimas campañas, pero no siempre fue así, ya que hubo momentos para la agonía en la zona baja de la clasificación, hace apenas una década.
Fue en el curso 2010-11, el segundo del equipo morado en la LEB Oro, de nuevo de la mano de Natxo Lezkano, tras haber conseguido la permanencia en el anterior, el del siempre complicado estreno.


PLANTEL. Aquel verano llegaban dos nuevos bases, Quique Garrido (iniciando su trayectoria en Palencia) del CB Canarias y Adrián Fuentes, que mediada la temporada anterior había dado el salto del filial del Unicaja al Obradoiro de ACB (aunque una grave lesión de rodilla solo le permitió jugar siete duelos).
Garrido vivió su primer curso en PalenciaGarrido vivió su primer curso en Palencia - Foto: Sara MuniosgurenSe da la curiosidad de que el directo deportivo de aquel Obradoiro (en su primer curso en ACB) era Alberto Blanco, que precisamente había llegado al club gallego procedente de la cantera del Unicaja. Así que conocía muy bien a Fuentes. El base volvía a sufrir con su rodilla, esta vez con el menisco, y se perdió seis partidos, más los tres del play-out por la permanencia.
Banimb Mbappe, vinculado con el Villamuriel (en su año en EBA) fortalecía los entrenamientos y se estrenaba en la categoría. El lituano Gytis Pakalniskis también jugó vinculado con los cerrateños, aunque se marchó en enero, en su caso sin haber debutado en Oro.
En la recta final del curso se produjo el fichaje del internacional dominicano Adris de León, que no llegó a adaptarse y apenas contó pese a la ausencia de Fuentes.
Bravo lideraba la anotación moradaBravo lideraba la anotación morada - Foto: Óscar NavarroEl perímetro que dirigía Lezkano desde verano estaba formado por Carles Bravo (la referencia anotadora en su tercer año en el equipo); el joven Edgar San Epifanio (hijo del mítico Epi) procedía del Cornellá; el estadounidense Ronald Clark (irregular, anotador de talento); repetía también el alero Samuel Haanpaa (lesionado con Finlandia en el Preeuropeo, no debutó hasta la séptima jornada); y formó parte del equipo unas pocas semanas (mientras se recuperaba el finés) el checo Lucas Kraus.
Y en la pintura el estadounidense Kyle Austin (el físico le condicionaba ante interiores más poderosos) era sustituido en noviembre por un jugador de mucha clase, Adrian Moss (campeón de la NCAA 2006 con Florida); otro canterano de Unicaja, Ale Navajas, abría la pista con sus triples; y como cincos puros, un pívot de brega como TimFrost (con pasado morado, pues jugó en el equipo en la 06-07 en LEB Plata, con Pablo Alonso al mando) y el techo del equipo, un joven Sergio Olmos que daba sus primeros pasos en la categoría.


CURSO DIFÍCIL. Con Obradoiro (Corbacho, Bulfoni, Hopkins o Junyent, dirigidos por Moncho Fernández) y Murcia (Coppenrath, Faverani o Juan I. Jasen, entrenados por Luis Guil) como rivales a batir por arriba, por abajo descendía el último y los dos que le precedían debían medirse a una serie al mejor de cinco encuentros para decidir quién se salvaba.
Con 12 victorias, el Palencia Baloncesto evitó el último lugar y, como mal menor al hecho de jugar el play-out, logró la ventaja de pista sobre el Adepal Alcázar de Javi Juárez. Y ahí, con un excelso Garrido (17 puntos de media en la serie) y los mejores minutos del año de Olmos, lograron un éxito más sufrido de lo que dice el 3-0(prórroga en el tercero, el jugado en Alcázar de San Juan).
Aquella campaña también brillaban en la liga Richi Guillén y Nico Richotti (Canarias), Manny Quezada (León), James Feldeine y Betinho (Breogán), Jason Detrick (Melilla), Dani Rodríguez y Tello Palacios (Palma) o Micah Downs y Lorant (Burgos).