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«Quiero destacar el recuerdo de una generación»

Noelia Tadeo
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Antonio Álamo un gran profesional del periodismo, cuya humildad y buen hacer le han llevado lejos en su vida laboral y personal. Ahora tiene ante sí una tarea muy importante: ser uno de los pregoneros de San Antolín, mañana en el Casino

«Quiero destacar el recuerdo de una generación»

Las fiestas de San Antolín todavía no han comenzado de manera oficial. Sin embargo, están programados varios actos para incentivar el espíritu festivo, entre ellos el pregón del Casino que pronunciará mañana el periodista Antonio Álamo, columnista de Diario Palentino. 

¿Qué supone ser el pregonero de los sanantolines?

La respuesta es un poco tópica, ya que, por un lado, me hace ilusión y, por otro, es un honor. Además, es una noticia agradable y un motivo de alegría.

¿Quién fue la primera persona en felicitarle?

Me imagino que el presidente del Casino, Evaristo Urraca, que es quien me lo propuso. En Valladolid, en la oficina de prensa del gobierno regional de la Junta, que es donde trabajo, algún compañero sí que me ha reconocido que voy a ser pregonero de las fiestas de mi ciudad.

Más que en las felicitaciones me fijo en los gestos y en las caras, que son agradables cuando te lo dicen. 

Felicitaciones en el sentido explícito las he recibido por parte de mis hermanos. En general son pocas,  pero no lo interpreto ni mal ni bien. Es simplemente que no le doy mucho bombo a ese tipo de cosas.

No le quito mérito, pero le doy una interpretación sui generis. Me alegra y lo considero un honor. 

¿Esperaba ser uno de los pregoneros en esta vuelta de las fiestas patronales de Palencia?

Daba por hecho que no porque es una cosa que no me había planteado nunca.

Por lo que me he fijado, en los pregones llaman a gente que es importante. He visto quiénes los han dado en Palencia, conozco parte de los contenidos y tengo una idea aproximada de que cuando se llama a alguien para dar un pregón es porque tiene una proyección pública o una trascendencia muy grande. Como no es mi caso, soy un periodista de a pie y un trabajador al que le gusta vivir de cara al interior, no me lo esperaba. 

Reconozco que no me gusta estar en la exposición pública y vivo feliz así. Tampoco soy un personaje conocido y lo lógico es que a mí no me lo digan. Por eso me ha sorprendido mucho.

¿Cómo recibió la propuesta?

Hace no mucho timepo se me ocurrió preguntar si podía exponer en Palencia, ya que al ser profesor en la Universidad de Valladolid no sacaba tiempo para ello. Como ya lo he dejado, llamé a Jorge Cancho y me dio una serie de teléfonos, entre ellos el del Casino. Llamé, contestó Evaristo Urraca y le pregunté si podía exponer allí ya que no lo había hecho nunca. Me dijo que sí y al cabo de unos días me propuso ser el pregonero. Contesté que sí.

¿Qué le une a Palencia?

Me une que he crecido aquí, he vivido aquí y he trabajado aquí, en concreto en El Diario Palentino de 1977 a 1982, periódico del que ahora soy columnista. He estudiado aquí todomenos la carrera cuando me fui a Madrid. La mayor parte de mis amigos son de Palencia y los conservo desde la infancia. Me la he recorrido de día y de noche y conozco desde el tugurio más extraño a la iglesia más destacada. Me la conozco de memoria.

Es más, algunos de mis amigos, que lo son desde pequeños, actualmente son médicos y es a los que he recurrido cuando he tenido algún problema. Por  ejemplo,  cuando tuve un problema de salud le llamé por teléfono a Titu Crespo, el doctor Crespo Brunet, y me vine a Palencia de incógnito, como digo yo. Hace poco me he roto un pie y también llamé a Falo Sánchez, cirujano y traumatólogo; la vista me la han revisado oculistas de aquí como Miguel Casado y Durántez Caminero; el dentista, que es amigo personal, al que voy con mi familia, es Miguel Ángel García Pérez; los zapatos me los voy a comprar a Palencia y así podría seguir y seguir.

¿Qué le motiva elescribir su pregón?

Por un lado, la ciudad y, por otro, la generación que yo he conocido.  A mí lo que me motiva de este pregón y lo que quiero destacar en él es prácticamente un recuerdo de la generacióna a la que pertenezco, porque a todos los que he conocido, me llama la atención que ha sido gente extraordinaria. Los he conocido a todos desde pequeños, en el deporte, en las copas de por las tardes, en las discotecas, en los estudios e incluso en los apuros y en las risas.

La ciudad la conozco bien, pero creo que es más valiosa la gente porque es la que le da vida y  creo que se merece un homenaje, aunque no sé si es el vocablo acertado. Es un grupo de personas muy discretas, silenciosas, a las que no les gusta la proyección pública pero creo que se merecen un homenaje por la manera de entender la vida y sobre todo porque son los que han hecho que Palencia sea lo que es ahora.

Si se lo hacen a los famosos a estos médicos, deportistas, compañeros de vinos... también.  Si yo tengo capacidad o una oportunidad para hacerlo, lo voy a hacer.